Países de la OTAN hacen en Cádiz el mayor ejercicio naval internacional del año

Las fragatas alemana Bayern (izquierda) y francesa Commandant Birot (derecha),

 

 Las maniobras movilizan unos 4.000 militares y 30 buques de nueve ejércitos aliados

 

Una conferencia previa de coordinación fue la antesala ayer de los ejercicios Dynamic Mariner/Flotex-25, unas maniobras conjuntas entre la Armada Española y la OTAN que se desarrollan en aguas del golfo de Cádiz y en el campo de adiestramiento del Retín. Los ejercicios, que se extenderán hasta el próximo 4 de abril, cuentan con la participación de más de 4.000 militares, 30 buques, dos submarinos, unidades anfibias y medios aéreos de nueve países aliados: Alemania, Croacia, España, Estados Unidos, Francia, Grecia, Italia, Portugal y Turquía.

El despliegue de los buques comenzó este fin de semana. El pasado domingo, partieron algunas unidades desde el puerto de Cádiz, y ayer, lunes, lo hicieron desde la Base Naval de Rota. Con el inicio de las maniobras, los participantes comenzarán a poner en práctica sus capacidades operativas en escenarios de alta intensidad, probando la cooperación internacional y la interoperabilidad de sus fuerzas.

El ejercicio tiene como meta principal probar la capacidad de la Armada Española para ejercer el mando y control de una fuerza naval en un escenario de media-alta intensidad fuera de nuestras costas, con el fin de proyectar el poder naval y ejercer el control del mar. También se pretende evaluar la integración de nuevas tecnologías, incluyendo la participación de medios no tripulados (UXV) en las operaciones navales. Además, uno de los componentes más relevantes de este año es la certificación del Spanish Maritime Forces Headquarters (SPMARFOR) como Mando Componente Marítimo (MCC) de las Fuerzas de Reacción de la Alianza (ARF) de la OTAN.

Este mando estará a cargo de liderar la fuerza de alta disponibilidad de la OTAN, preparada para responder de manera inmediata ante cualquier crisis que afecte a la seguridad de la Alianza, desde julio de 2025 hasta julio de 2026. Durante el desarrollo de las maniobras, se pondrán a prueba varias capacidades operativas clave, tales como proyección de poder naval, operaciones anfibias, guerra antisubmarina, ciberdefensa y mando y control multinacional. El ejercicio también se centrará en la integración de tecnologías avanzadas, con la participación de unidades no tripuladas tanto de la OTAN como de fuentes nacionales.

Uno de los hitos de este ejercicio es la participación del submarino S-81 Isaac Peral, que tomará parte en un ejercicio internacional por primera vez. Este submarino representa la nueva generación de la Fuerza Submarina de la Armada y su inclusión subraya la modernización de los buques, así como la capacidad de operar en entornos multinacionales de alta exigencia.

Exigentes pruebas

Además de la Armada, en los ejercicios participan medios aéreos de la Armada, el Ejército del Aire y del Espacio, el Ejército de Tierra, el Mando Conjunto del Ciberespacio y el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA). Esta colaboración interinstitucional y multinacional pone de manifiesto el carácter global y multidisciplinar de las maniobras, con el objetivo de optimizar el rendimiento de las operaciones a través del intercambio de capacidades y conocimientos entre las fuerzas aliadas.

Con Dynamic Mariner/Flotex-25, la Armada Española y la OTAN refuerzan su preparación y compromiso con la defensa marítima global. Estas maniobras, que ponen a prueba la capacidad de las fuerzas participantes para operar en un escenario de alta exigencia, subrayan la importancia de la cooperación internacional y el uso de tecnologías avanzadas para garantizar la seguridad en los mares del mundo. Precisamente, estos ejercicios se realizan en un contexto complejo desde el punto de vista geopolítico. No hay que olvidar que España se sitúa en el último lugar en gasto en defensa de los países que integran la OTAN, según las cuentas del organismo. Aunque en los últimos cuatro años el incremento ha sido más que significativo, el crecimiento de la economía española ha hecho que el dato se quede aún en el 1,28% del PIB. Además, la meta se ha movido tras la amenaza del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con retirar el escudo militar a la Unión Europea.

Bruselas ha reaccionado al reto de Trump en busca de mayor autonomía defensiva, solicitando a sus miembros que el gasto llegue al 3%. Entretanto, España podría llegar al 2% en breve, ya que el Gobierno busca instrumentos para alcanzarlo. Sin embargo, la meta será mucho más difícil, porque la mayoría de los socios parlamentarios no son partidarios de este aumento y cualquier medida que tenga que pasar por el Congreso corre el riesgo de ser rechazada. España, por tanto, está obligada a aumentar su gasto en defensa.

Dos empresas juegan un papel clave en esta nueva carrera armamentística. Por un lado, Airbus y, por otro, los astilleros públicos de Navantia. Ambas empresas tractoras tienen una especial presencia en la provincia de Cádiz y de ellas depende una potente industria auxiliar aeronáutica y naval. No son las únicas. A ellas se suman también Indra y Santa Bárbara. De acuerdo con los últimos datos publicados por la Dirección General de Armamento y Material (DGAM) del Ministerio de Defensa, correspondientes, estas cuatro compañías acaparan el 73% de todo el negocio armamentístico.

El submarino S-81 Isaac Peral tomará parte por primera vez en un ejercicio, representando la modernización del cuerpo