Un militar gana a la Orden de San Hermenegildo: una falta no mancha una “conducta intachable”

 

 

La Real y Militar Orden de San Hermenegildo tiene por finalidad recompensar y distinguir a los oficiales generales, oficiales y suboficiales de las Fuerzas Armadas y de la Guardia Civil, por su constancia en el servicio y la intachable conducta. ¿Una falta leve cancelada hace años impide ingresar en esa orden?

  1. Condecoraciones de la Real y Militar Orden de San Fernando
  2. Origen de la orden y motivo: premiar la constancia
  3. Reglamento actual de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo
  4. Requisitos para ingresar en la orden
  5. Estructura y funciones de la Asamblea Permanente
  6. Un suboficial del Ejército de Tierra luchó por su ingreso
  7. Análisis del expediente y los informes del suboficial
  8. Sentencia del Tribunal Central de Instancia de la Audiencia Nacional
  9. Importancia del criterio de proporcionalidad en las decisiones

Condecoraciones de la Real y Militar Orden de San Fernando

Las condecoraciones militares de la Real y Militar Orden de San Fernando son las más valoradas en las Fuerzas Armadas, especialmente la Cruz Laureada de San Fernando, la máxima distinción.

Premia “el valor heroico como virtud sublime que, con relevante esfuerzo de la voluntad, induce a acometer excepcionales acciones, hechos o servicios militares, individuales o colectivos, con inminente riesgo de la propia vida y siempre en servicio y beneficio de la Patria o de la paz y seguridad de la comunidad internacional”.

Origen de la orden y motivo: premiar la constancia

Al acabar esa guerra, el Consejo Supremo de Guerra y el rey Fernando VII crearon en 1814 otra distinción para premiar la constancia: la Real y Militar Orden de San Hermenegildo.

Serían acreedores “aquellos dignos Oficiales que dedican lo mejor de su vida pasando los riesgos e incomodidades que son tan propios de ésta penosa carrera, sacrificando su libertad y propia conveniencias, y contribuyendo a que con su larga permanencia se conserve el buen orden, disciplina y subordinación de los Ejércitos”, y sólo sería concedida “a los Oficiales que tengan acreditada su buena conducta, sin nota fea, ni haber sido procesados por algún delito”.

Reglamento actual de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo

Actualmente esta orden se regula por el Real Decreto 725/2020, de 4 de agosto, por el que se aprueba el Reglamento de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo.

Ese reglamento establece que “la Real y Militar Orden de San Hermenegildo tiene por finalidad recompensar y distinguir a los oficiales generales, oficiales y suboficiales del Ejército de Tierra, de la Armada, del Ejército del Aire, de los Cuerpos Comunes de las Fuerzas Armadas y del Cuerpo de la Guardia Civil, por su constancia en el servicio y la intachable conducta, a tenor de lo que establecen las Reales Ordenanzas para las Fuerzas Armadas”.

Sobre la “intachable conducta” se ha pronunciado recientemente el Tribunal Central de Instancia de la Audiencia Nacional.

Requisitos para ingresar en la orden

Confidencial Digital ha podido saber que dicho tribunal ha estimado el recurso de un suboficial y ha declarado su derecho al ingreso en la Real y Militar Orden de San Hermenegildo.

El protagonista de este caso es un suboficial del Ejército de Tierra que en marzo de 2025 presentó una solicitud de ingreso en la orden.

El reglamento citado fija unos requisitos indispensables para ingresar en la Real y Militar Orden de San Hermenegildo:

a) Ser oficial general, oficial o suboficial de los distintos cuerpos y escalas que integran las Fuerzas Armadas y el Cuerpo de la Guardia Civil.

b) Tener cumplidos los tiempos de servicio que se indican en el artículo siguiente: son 20 años de servicio, para ingresar como caballero o dama cruz; cinco años como caballero o dama cruz para ascender a caballo o dama comendador…

c) Haber observado una conducta intachable a tenor de lo que establecen las Reales Ordenanzas de las Fuerzas Armadas.

d) No tener, en la fecha de solicitud, delitos o faltas y las penas o sanciones correspondientes, sin cancelar en su documentación personal.

El reglamento añade que “la cancelación de las notas desfavorables estampadas en el historial militar, historial profesional o expediente personal no asegura el derecho de los interesados al ingreso o ascenso en la Orden, ya que, aún anulada su inscripción, la Asamblea Permanente puede apreciar, a la vista de los antecedentes que sirvieron de base a las anotaciones, que, por la naturaleza de los hechos que las originaron, por su reiteración o por otras circunstancias, no se corresponden con una conducta intachable”.

                         Capítulo de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo (Foto: Casa de S.M. el Rey).

Estructura y funciones de la Asamblea Permanente

La Asamblea Permanente de la orden la forman el canciller y una serie de vocales, todos nombrados por orden ministerial.

El actual canciller es el ex JEMADMiguel Ángel Villarroya.

Son funciones de la Asamblea Permanente, entre otras, “apreciar la conducta intachable, a efectos de ingreso, ascenso o permanencia en la orden”, y “proponer las resoluciones a los expedientes sobre ingreso, ascenso y baja en la orden, una vez oído el censor”.

 

Capítulo de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo (Foto: Casa de S.M. el Rey).

Un suboficial del Ejército de Tierra luchó por su ingreso

Pues bien: la Asamblea Permanente acordó por unanimidad proponer la desestimación de la solicitud de ingreso de este suboficial.

Ese órgano consideró que no cumplía el requisito de “conducta intachable”. ¿Por qué? Porque en abril de 2014 a este militar le impusieron una sanción de ocho días de arresto.

La castigaron como autor de una falta leve prevista en el artículo 7.29 del Régimen Disciplinario de las Fuerzas Armadas, por “emitir o tolerar expresiones contrarias, realizar actos levemente irrespetuosos o adoptar actitud de menosprecio contra la Constitución, la Corona y demás órganos institucionales y poderes o las personas y autoridades que las encarnan, la Bandera, Escudo e Himno nacionales y de las demás instituciones representativas, así como contra los representantes de otras naciones, las Fuerzas Armadas y los Cuerpos que las componen y otros institutos de cuerpos de naturaleza militar, así como sus mandos y autoridades militares cuando no constituyan infracción más grave o delito”.

Lo cierto es que esa nota desfavorable en el expediente del militar había sido cancelada con fecha del 13 de abril de 2015.

De igual forma que cualquier ciudadano español puede cancelar los antecedentes penales, los miembros de las Fuerzas Armadas también pueden cancelar las faltas disciplinarias. Una vez que cumplen la sanción y pasado cierto tiempo, pueden solicitar que les cancelen las notas desfavorables de su hoja de servicios.

Siguiendo la propuesta de la asamblea, el Ministerio de Defensa dictó en mayo de 2025 una resolución por la que desestimó el ingreso del suboficial en la Real y Militar Orden de San Hermenegildo.

El solicitante interpuso un recurso de alzada, que Defensa volvió a desestimar. Entonces el militar llevó su caso ante la jurisdicción contencioso-administrativo.

Argumentó que se había infringido el reglamento de la orden por la ausencia de motivación suficiente en la denegación del ingreso. También denunció que se habían vulnerado los principios de proporcionalidad y prohibición de arbitrariedad.

La Abogacía del Estado se opuso a la estimación del recurso por dos motivos.

 

                         Capítulo de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo (Foto: Casa de S.M. el Rey).

Por un lado, consideró que la negativa a concederle el ingreso estaba amparada en el reglamento de la orden, considerando que aunque la sanción disciplinaria fue cancelada, los hechos objeto de misma era relevantes.

Por otro lado, defendió que la decisión adoptada por el Ministerio de Defensa entraba dentro del ámbito de su discrecionalidad para distinguir o no a un militar.

Análisis del expediente y los informes del suboficial

Al magistrado del Tribunal Central de Instancia de la Audiencia Nacional que analizó el recurso le convencieron los argumentos del suboficial, que en este caso estuvo representado por el letrado Iker Echevarría Mata.

No vio motivos suficientes para denegar al militar el ingreso en la Real y Militar Orden de San Hermenegildo.

“Con independencia de que estemos ante el ejercicio de una potestad discrecional por parte de la Administración, en la que debe valorarse la «conducta intachable» del solicitante a dicho ingreso”, el magistrado entendió que “ello no impide que en sede judicial se haga una valoración de todas las circunstancias concurrentes en el caso, y determinar si realmente estaba justificada la denegación del referido ingreso”.

Así que pasó a analizar todo el expediente sobre esta solicitud que acabó siendo denegada por una “sanción de ocho días de arresto por la comisión de una infracción disciplinaria leve, que fue cancelada el día 13-4-2015, esto es casi diez años antes de presentar la solicitud para dicho ingreso, el día 4-3-2025”, apuntó el magistrado.

En ese expediente el magistrado encontró dos informes que emitieron un superior jerárquico del suboficial y también el teniente coronel jefe de la unidad en la que estaba destinado. El juez comprobó que, según esos informes, “la disciplina y el prestigio de dicho militar, en todos los apartados, es excelente”.

Estas son algunas de las referencias de esos informes:

— “Es de los suboficiales más disciplinados que he tenido el placer de mandar en toda mi carrera profesional”.

— “Permanentemente disponible para el servicio, abnegado, resiliente y sobre todo leal”.

— “Su compromiso con la unidad es intachable y su profesionalidad le obliga a cumplir siempre de la mejor forma posible todo aquello que se le ordena”.

— “Como se podrá comprobar en la colección de los informes personales de calificación acumulados […] ha dado claras muestras de unas excelentes cualidades y desempeño profesionales, cuenta con el reconocimiento de sus superiores y con el respeto y admiración de sus subordinados ya que su prestigio despierta en todos ellos un ascendiente e influencia que redunda positivamente en el buen funcionamiento de la unidad”.

— “Su entrega y disponibilidad permanentes, el entusiasmo y motivación por su profesión unido a la eficacia y eficiencia demostrada en su actividad diaria, así como su capacidad de adaptarse a las cambiantes situaciones hacen de él un suboficial fiable y con capacidad demostrada para asumir mayores responsabilidades de las que pudieran corresponderle por su empleo”.

— “Se caracteriza por cumplir de manera escrupulosa las normas y procedimientos reglamentarios, por la organización de su propio trabajo con criterios racionales y por mantener con sus superiores una exquisita corrección, demostrando una actitud leal, de franca cooperación y asumiendo como propias las decisiones de sus mandos”.

— “Por su constante preocupación por sus subordinados y por sus especiales capacidades para fomentar el espíritu de equipo y la motivación de su pelotón, ha sabido ganarse siempre el aprecio y respeto del personal a su cargo, así como la admiración de compañeros y superiores”.

El rey Felipe, en el Capítulo de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo (Foto: Casa de S.M. el Rey).

Además, sus jefes reflejaron que fue condecorado con la Cruz al Mérito Militar con Distintivo Blanco en dos ocasiones, y que participó en la operación de la OTAN en Letonia.

El suboficial aportó al tribunal su hoja de servicios, es decir, su historial completo en el Ejército de Tierra.

Para el magistrado, esa hoja de servicios “pone de manifiesto una impecable conducta y trayectoria profesional”.

El juez tuvo en cuenta todos los elementos, “las valoraciones que se hacen en todos los documentos mencionados”, y llegó a la conclusión de que “el recurrente cumplía los requisitos para su ingreso en la Real y Militar Orden de San Hermenegildo”.

Sentencia del Tribunal Central de Instancia de la Audiencia Nacional

¿Pero qué pasa con ese arresto? “La existencia de una sanción disciplinaria leve, de ocho día de arresto, cancelada diez años antes a la presentación de la solicitud para dicho ingreso, no puede desvirtuar la impecable conducta y trayectoria profesional del demandante”, establece la sentencia del Tribunal Central de Instancia de la Audiencia Nacional.

Por ello anular las resoluciones denegatorias del Ministerio de Defensa, por no ser ajustadas a derecho, y declara el derecho del suboficial al ingreso en la Real y Militar Orden de San Hermenegildo.

Importancia del criterio de proporcionalidad en las decisiones

Es muy habitual que los tribunales consideren que las decisiones de los mandos militares, los responsables de los ejércitos y el Ministerio de Defensa sobre condecoraciones militares pertenecen al ámbito de la discrecionalidad, y que los órganos judiciales no pueden sustituir el juicio técnico discrecional sobre ello.

Pero esta sentencia reciente introduce un criterio de proporcionalidad: analiza el conjunto de las circunstancias, no sólo el argumento alegado por la Asamblea Permanente, y revoca la decisión del Ministerio de Defensa sobre el ingreso en la Real y Militar Orden de San Hermenegildo, al considerar que no estaba justificada correctamente.