La Fuerza Aérea de los Estados Unidos define su mejor arma para el futuro: el talento de su personal

El teniente general Mitchell ha revelado aspectos claves en los que la Fuerza Aérea y la Fuerza Aeroespacial de EEUU ya trabajan. (Mitchell Institute for Aerospace Studies)

El teniente general Mitchell ha revelado aspectos claves en los que la Fuerza Aérea y la Fuerza Aeroespacial de EEUU ya trabajan. (Mitchell Institute for Aerospace Studies)

Hace unos días participamos en una de las conferencias del ciclo Aerospace Nation promovidas por el Mitchell Institute for Aerospace Studies que tuvo como título: ¿Estamos dimensionados para futuros conflictos? Durante casi una hora, el teniente general Steve Whitney de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, Director de la Estructura de la Fuerza, Recursos y Evaluación, J8, dentro del Mando de Estado Mayor conjunto estadounidense, respondió a diversas cuestiones que afectan tanto a la Fuerza Aérea como a la Aeroespacial.

El personal, clave

Su intervención arrojó una idea central: disponer del mejor talento humano será especialmente clave de cara a futuros conflictos. Es verdad -y así lo aseguró Whitney- que es difícil cuantificar hoy el impacto de las futuras fuerzas para responder a futuros escenarios que ya son previsibles. Se trata de una decisión compleja y difícil, pues saber cómo se luchará y como se hará de la forma más efectiva es todo un reto. Prever como se aprovecharán las capacidades de proceso de ingentes cantidades de datos en nuestro beneficio es complejo.

Señaló que tanto la United States Air Force como la Space Force están definiendo cómo será la nueva estructura que soportará las nuevas capacidades que se requerirán, proceso en el que también es relevante saber cuánto presupuesto se requerirá para sustentarlas y cuáles serán los objetivos a largo plazo que se buscan conseguir. La planificación precisa podrá ser de gran ayuda.

Están ya trabajando en los presupuestos de 2028. No es una actuación fácil porque en la decisión influyen objetivos, plazos, coordinaciones, colaboraciones, …, y sobre todo lo que son las prestaciones de los sistemas y armas que buscan y que esos requisitos se cumplan con precisión. Es relevante, apuntó, el hecho de cómo hay que integrar un nuevo equipo en las capacidades preexistentes.

Combate futuro

El teniente general Whitney de la USAF, que aseguró que las capacidades actuales sustentan una fuerza que es creíble, reveló lo importante que serán determinados programas críticos por su impacto previsible en la organización actual. Hizo mención a que lo relevante no son los programas solos, si no como se les considera en su conjunto y cuál es el rédito que se consigue con cada dólar que se gasta.

Las actuales planificaciones, decisiones o actuaciones están encaminadas para construir fuerzas por y para el combate. Esa es la principal voluntad de la Fuerza Aérea y de la Fuerza Aeroespacial. Señaló como reto el que el personal se adapte a las nuevas capacidades y a la tecnificación, y como será básico gestionar la plantilla en su configuración actual y definir la que se requerirá a futuro; desarrollar en ellos tanto talento como conocimiento será lo más relevante.

También va a ser relevante, y se trabaja ya en ello a nivel del Estado Mayor Conjunto, todo lo relacionado con las operaciones combinadas. Cobrará una especial atención, y ya se han establecido protocolos tanto con la Marina como con los Marines, en aspectos tan determinantes como el que afecta a la gestión de fuegos de muy largo radio de acción.

Así mismo, se valora adecuadamente el posible empleo de sistemas comerciales que incluyen los de gestión de datos puede serles de utilidad si cumplen los objetivos tácticos. Señaló como relevante el hecho de que las capacidades de Estados Unidos han disminuido en torno a un 60% y que ya valoran con países aliados y amigos el aposentar capacidades conjuntas de cara a poder desarrollar operaciones tan complejas como lo fue en 1991 Desert Storm

Octavio Díez Cámara

Fuente:

https://www.defensa.com/otan-y-europa/fuerza-aerea-estados-unidos-define-mejor-arma-para-futuro