El proyecto de resolución de la ONU propone transformar la MINURSO, finalizando su misión de paz en el Sáhara Occidental para dar paso a una misión política especial, que busca impulsar negociaciones basadas en la autonomía marroquí como única solución y atender la crisis humanitaria en la región


Reestructuración de la MINURSO en el Sáhara Occidental
Un nuevo proyecto de resolución de la Organización de las Naciones Unidas plantea una reestructuración significativa de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO). Según el borrador de resolución que ha circulado entre los miembros del Consejo de Seguridad, se propone poner fin a las funciones tradicionales de mantenimiento de la paz en esta misión a partir del 30 de abril de 2027.
Este cambio supone un giro en la política internacional respecto al conflicto en el Sáhara Occidental, que durante décadas ha sido escenario de tensiones entre Marruecos y el Frente Polisario. De acuerdo con el documento, a partir del 1 de mayo de 2027, la MINURSO se transformaría en una misión política especial con un mandato que se extendería hasta el 31 de octubre de ese año, enfocándose en apoyar el proceso político en lugar de garantizar la estabilidad con presencia militar.
La resolución reafirma el compromiso de la ONU con las negociaciones destinadas a una solución al conflicto, tomando como referencia la propuesta de autonomía presentada y actualizada por Marruecos como única solución posible. Este planteamiento busca encaminar a las partes hacia un acuerdo que sea justo, duradero y aceptable — un equilibrio complejo que debe respetar tanto la soberanía de Marruecos como el derecho internacional, incluido el derecho a la libre determinación de los saharauis.
Reducción de efectivos militares
Una de las medidas más relevantes que contempla el borrador es la reducción paulatina del componente militar de la MINURSO. Se propone que antes del 31 de enero de 2027, la misión disminuya al menos la mitad de sus efectivos militares, al tiempo que se cierren e integren determinadas bases operativas.
Esta reducción refleja un cambio estratégico en la manera en que la ONU piensa abordar el conflicto, pasando de un esquema tradicional de mantenimiento de la paz con fuerzas en el terreno a un nuevo modelo, más diplomático y político. Asimismo, se pide al secretario general que presente un plan detallado sobre los recursos, funciones y estructura de la misión política que reemplazaría a la MINURSO en su formato actual.
La ONU y Estados Unidos coordinan las negociaciones
El proyecto de resolución expresa un claro respaldo tanto al secretario general de la ONU como a su enviado personal para el conflicto saharaui, Staffan de Mistura, así como a los esfuerzos diplomáticos de Estados Unidos. Estos actores juegan un papel central al facilitar las negociaciones entre Marruecos, Frente Polisario, Argelia y Mauritania.
Además, insta a las partes a cooperar constructivamente con los facilitadores del diálogo y a basar sus respuestas en la propuesta marroquí de autonomía. El mandato del enviado personal incluye consultar a diversos sectores de la sociedad saharaui, especialmente aquellos excluidos de las conversaciones oficiales, para garantizar que estas voces sean tomadas en cuenta en el proceso político.
Situación humanitaria y de refugiados
El borrador también aborda la crisis humanitaria en los campamentos de refugiados saharauis, donde la situación continúa siendo preocupante debido a la persistencia del desplazamiento y la falta de condiciones dignas para la población afectada. El texto solicita al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) completar en seis meses un registro exhaustivo de los refugiados en Tinduf, conforme al derecho internacional y las normativas de la agencia.
Asimismo, se enfatiza la importancia de garantizar el acceso sin restricciones y la libertad de movimiento en la zona, así como la necesidad de canalizar la financiación internacional hacia soluciones permanentes y voluntarias. Esto responde a la urgencia de mejorar las condiciones de vida y atender las necesidades básicas de los desplazados, que han sido relegados a un segundo plano en el prolongado conflicto.
Implicaciones de las nuevas propuestas
Las propuestas contenidas en este borrador de resolución marcan un punto de inflexión en la naturaleza de la presencia de la ONU en el Sáhara Occidental. El paso de una misión destinada al mantenimiento de la paz a una con un enfoque político indica un cambio en la estrategia internacional para abordar el conflicto, priorizando la negociación y la diplomacia directa por encima del despliegue militar.
No obstante, la efectividad de esta estrategia dependerá en buena medida de la aprobación oficial por parte del Consejo de Seguridad, que debe votar la prórroga del mandato de la MINURSO próximamente. El debate político en este ámbito es complejo, dadas las tensiones históricas y los intereses contrapuestos de las partes involucradas, así como el papel activo de actores externos como Estados Unidos.
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