Chocolates del loro: Ussía y la Equiparación salarial de Guardia Civil y Policía Nacional

Alfonso Ussía el pasado domingo día 4 de agosto de 2019 arremetió con todo el ímpetu verbal que le caracteriza t desde su tribuna de La Razón, defendiendo a Policía y Guardia Civil y exigiendo que de una vez por todas se produzca la tan esperada equiparación a cuerpos de seguridad autonómicos como los Mossos o la Ertzantza: «Se me antojaría correcto que, de sobrar el dinero, se mantuvieran las miles de asociaciones feministas, se subvencionaran las películas de Trueba y Almodóvar y se financiaran las asociaciones interplanetarias de sexo»

«Para equiparar los salarios de la Guardia Civil y el Cuerpo Nacional de Policía con los diferentes grupos policiales autonómicos –especialmente los Mozos de Escuadra en Cataluña y la «Ertzantza» en las tres provincias vascas–, son necesarios 1.500 millones de euros, y no los 800 que el ministro del Interior rebajó por motivos que tienen mucho más que ver con la mentira que con la realidad.

Ahora, con el Gobierno navarro socialista, proetarra e independentista, se anuncia la sustitución en Tráfico de la Guardia Civil en beneficio de la Policía Foral, que en un futuro será devorada por la «Ertzantza».Se trata de 1.500 millones de euros invertidos en terminar con una injusticia establecida y lacerante que perjudica a quienes trabajan día y noche por la seguridad de todos los españoles. Me atreví a escribir que juntando todos los chocolates del loro que el Gobierno derrocha para mantener asociaciones, subvenciones, talleres y toda suerte de financiaciones para chulos del sistema, se podría reunir esa cantidad sin dificultad alguna.

Las asociaciones las mantienen sus socios, el cine es una actividad privada que habrían de sostener los productores y no los contribuyentes, y el resto de los chiringuitos chuleados por los vagos, y que nada aportan a España y los españoles, harían bien en desaparecer.Leo con estupor, y la fuente es el Instituto Andaluz de la Mujer, que sólo en Andalucía, entre asociaciones y federaciones generosamente sufragadas por el dinero de los impuestos, se mantienen 2.277 chiringuitos feministas. Andalucía cuenta con menos de 800 municipios, pero las asociaciones feministas se establecen por doquier. Granada se lleva la palma con 390, algunas de ellas orientadas a la defensa del uso del burka o el nicqab, que ya se sabe que en Granada y Córdoba, fundamentalmente, hay avisperos políticos de la izquierda extrema que se han propuesto, con más de quinientos años de retraso, derrotar a los Reyes Católicos.

Si en Andalucía se subvencionan 2.277 asociaciones feministas, ¿cuántas recibirán similar trato en el resto de España?

El presupuesto del ministerio de Cultura para subvencionar producciones cinematográficas que ven muy pocos, y en ocasiones, no llegan ni a estrenarse, tampoco es el chocolate del loro. El cine está considerado como un arte, pero también como una industria, y las industrias las sostienen los empresarios industriales, en el presente caso, las productoras.

Las generosas donaciones, que en nombre de los contribuyentes, concede el Gobierno a asociaciones de gays, lesbianas, transexuales, bisexuales y sexuales interplanetarios, podrían sumarse a los fondos para alcanzar la equiparación salarial más reclamada por la ciudadanía. Todo el dinero que concede el Gobierno de España a quienes lo invierten para desprestigiar y destrozar España merecería llegar a los humildes bolsillos de quienes se juegan la vida todos los días por defender a España.

Las sociedades libres y ricas – y España todavía lo es-, están obligadas a mantener organizaciones humanitarias de imprescindible ayuda, pero no a centenares de miles de vagos que, amparados en supuestas federaciones humanitarias, viven muy bien a costa de los demás.

En España no se conoce el destino del dinero de los impuestos. Pasa de ser consecuencia del trabajo del contribuyente a no pertenecer a nadie, como dice la escabrosa ministra Calvo Poyato. Y lo que no es de nadie, obviamente, a nadie hay que rendirle cuentas de su distribución. No me olvido de las asociaciones animalistas, que ahora se manifiestan indignadas por el proyecto de una empresa que propone la cría en cautividad de pulpos. En tiempos de la ministra Matilde Fernández, España invirtió varios centenares de miles de euros en enviar a Libia a un grupo de carotas con el fin de estudiar la genética de la lenteja. Como si en España no tuviéramos lentejas. Y financió con dinero público un taller de masturbación femenina en grupo, amén de una revista que reflejaba los logros de la masturbación grupal sin olvidar a la poesía feminista. Inolvidable aquel poema de Rosa María Roffiel, rapsoda argentina, glosando en bellos versos los amaneceres y atardecielos de la menstruación.

A mí, personalmente, y con la distancia del poder que me caracteriza, se me antojaría correcto que, de sobrar el dinero, se mantuvieran las miles de asociaciones feministas, se subvencionaran las películas de Trueba y Almodóvar, se financiaran las asociaciones interplanetarias de sexo, se gratificara el uso del burka, se estudiara la genética de la lenteja y se activara la creación de talleres de masturbación femenina en grupo.

Pero como no sobra el dinero, y la Guardia Civil y el Cuerpo Nacional de Policía siguen siendo víctimas de una gamberra injusticia, pido que al menos, durante el tiempo necesario, el dinero público vuele del bolsillo de los chulos a las familias de los héroes y servidores de todos los españoles. No sucederá, pero resulta gratificante figurarlo».

ALFONSO USSÍA

SOCIO DE HONOR DE CIRCULO AHUMADA

Publicado en La Razón

Fuente:

https://www.benemeritaaldia.org/actualidad/opinion/46414-chocolates-del-loro-uss%C3%ADa-y-la-equiparaci%C3%B3n-salarial-de-guardia-civil-y-polic%C3%ADa-nacional.html