El Consejo de Ministros aprobó el último desembolso de 800 millones después del parón estival
Desde el anuncio de Sánchez en abril a raíz de las presiones de sus aliados, se ha dado vía libre a operaciones por valor de 20.000 millones de euros
La OTAN asume con dudas que España cumpla con el compromiso de alcanzar este mismo año el 2% del PIB en gasto militar
El Consejo de Ministros volvió a reunirse tras el parón estival el pasado martes, con dos grandes temas encima de la mesa: el reparto de los menores hacinados en Canarias y Ceuta y las ayudas a todas las zonas afectadas por los incendios forestales. Pero dentro de las medidas aprobadas destacaban los 800 millones destinados a gastos militares. Una partida extraordinaria que el Gobierno usa al tener los Presupuestos congelados. No hay Cuentas nuevas en esta legislatura y las de 2023 fijaron para el departamento de Margarita Robles 12.825 millones de euros, una cifra muy alejada de los más de 30.000 millones necesarios para alcanzar el 2% del PIB que solicitan desde la OTAN a todos los países integrantes. Para lograrlo, el Ejecutivo realiza diferentes estrategias para aumentar esta cifra sin la necesidad de obtener el permiso del Congreso de los Diputados.
En 2024, gracias a partidas extraordinarias aprobadas por el Consejo de Ministros y reordenaciones de los Presupuestos, consiguió invertir 22.693 millones en industria militar, casi el doble del presupuesto base para el ministerio que lidera Robles. Tras la exigencia de la OTAN de alcanzar el 2% este mismo año, Sánchez anunció que e l Consejo de Ministros había aprobado una inversión adicional de 10.471 millones de euros en defensa y seguridad sin aumentar impuestos o reducir el gasto en servicios públicos. El objetivo era, además de modernizar a las Fuerzas Armadas, contentar a la Alianza Atlántica y a Est ados Unidos que veían con ci erto recelo el poco interés del Ejecutivo en aumentar las partidas militares.
En paralelo a esa inversión extra, ese mismo mes el Ejecutivo dio luz verde a varios cambios presupuestarios para aumentar en 7.000 millones más el gasto en industria militar. Esta cifra incluye inversión tanto en el Ministerio de Industria como en el de Defensa ya que, en muchas ocasiones, el desembolso en el primero también influye en el gasto general en defensa para la Alianza Atlántica. Por ejemplo, en abril se transfirieron 2.819 millones al departamento de Jordi Hereu que están destinados para proyectos tecnológicos industriales para defensa, aunque no todo el desembolso podrá ser considerado como inversión para la OTAN. El traspaso más grande en este mes fue una trasferencia de crédito de 2.084 millones al ministerio liderado por Margarita Robles para hacer frente al pago de los programas de modernización de las Fuerzas Armadas. En total, en un solo mes, se aumentó la inversión dedicada en defensa y seguridad en más de 17.000 millones.
Sin el Congreso
Esta cifra, sumada a los presupuestos prorrogados para el Ministerio de Defensa, los gastos en otros ministerios que influyen directamente en defensa y la utilización de fondos europeos, hace que España consiga invertir, según el estudio de la OTAN, 33.123 millones en 2025, alcanzando el objetivo del 2% exigido por la Alianza Atlántica sin rendir cuentas con sus socios y la oposición en Congreso de los Diputados.
Desde que Sánchez anunció en abril que España iba a alcanzar la meta del 2% y la inversión de diez mil millones, el Consejo de Ministros ha informado de acuerdos para el Ministerio de Defensa por más de 3.500 millones, los últimos 800 esta misma semana. Una cifra que sorprende con la diferencia entre los meses anteriores al anuncio del aumento de la inversión. Desde enero hasta finales de abril, el Gobierno confirmó acuerdos por algo mas de 500 millones para el ministerio de Robles.
Estos contratos varían de precio y del bien o servicio acordado. El Gobierno, por ejemplo, firmó en junio la autorización para el mantenimiento de la capacidad de observación de la tierra por satélite en el espectro Radar (Seot Radar), que asciende a 900,7 millones de euros y estará vigente hasta el 31 de agosto de 2042, siendo este el acuerdo más costoso destinado al Ministerio de Defensa. En mayo, se confirmó un desembolso de 650 millones de euros para el diseño y construcción de un buque de aprovisionamiento, el BAC II.
Fuente:
https://lectura.kioskoymas.com/abc/20250829/281706915796278/textview