El mensaje estratégico de Marruecos: la seguridad del Golfo es nuestra seguridad

El ministro de Asuntos Exteriores de Marruecos, Nasser Bourita, escucha durante una rueda de prensa en el Ministerio de Asuntos Exteriores en Rabat

Marruecos lleva mucho tiempo advirtiendo sobre los peligros que plantean las milicias proxy y las redes transnacionales, que erosionan la autoridad del Estado y profundizan la fragmentación regional

En un momento de creciente tensión geopolítica en Oriente Medio, Marruecos ha vuelto a optar por la claridad frente a la ambigüedad. En su intervención durante la reunión ministerial extraordinaria de la Liga de los Estados Árabes, el ministro de Asuntos Exteriores de Marruecos, Nasser Bourita, reafirmó un principio que ha guiado durante mucho tiempo la diplomacia regional de Rabat: la seguridad del Golfo es inseparable de la seguridad de Marruecos.

No se trata de retórica diplomática. Es una doctrina estratégica articulada repetidamente por el rey Mohammed VI e integrada en la visión de Marruecos de la solidaridad árabe y la estabilidad colectiva.

En su discurso, Bourita recordó a los participantes que la posición de Marruecos se basa en una convicción clara: las amenazas a la soberanía o la integridad territorial de los Estados del Golfo no son perturbaciones regionales lejanas, sino retos que repercuten en todo el espacio estratégico árabe. El enfoque del reino refleja una comprensión más amplia de la seguridad en el panorama geopolítico interconectado actual, en el que la inestabilidad en una parte del mundo árabe repercute inevitablemente en otras.

El mensaje de Marruecos durante la reunión tuvo tanto profundidad histórica como coherencia política. Bourita recordó la histórica cumbre Marruecos-Golfo de 2016, en la que el rey Mohammed VI definió la relación en términos inequívocos: la defensa de la seguridad compartida no es solo una responsabilidad común, sino una causa unificada. En esa visión, Marruecos y los Estados del Golfo forman un continuo estratégico basado en la confianza, la asociación y un compromiso compartido con la estabilidad regional.

Esta posición duradera también explica la firme condena de Rabat a los ataques contra los Estados árabes y su rechazo a las políticas que socavan la soberanía o alimentan la inestabilidad. Marruecos lleva mucho tiempo advirtiendo de los peligros que plantean las milicias proxy y las redes transnacionales que erosionan la autoridad del Estado y profundizan la fragmentación regional. Para Rabat, esta dinámica amenaza no solo a los Estados individuales, sino al delicado equilibrio de toda la región.

Sin embargo, la diplomacia de Marruecos se distingue por algo más que sus posiciones de principio. Se caracteriza por un equilibrio deliberado entre la firmeza y la responsabilidad. Al tiempo que expresa su solidaridad inquebrantable con sus socios del Golfo, el reino subraya la importancia del compromiso diplomático y el diálogo como vías para la distensión.

Este doble enfoque refleja la filosofía más extensa de la política exterior de Marruecos: defender la soberanía al tiempo que se promueve la estabilidad y se hace frente a las amenazas sin abandonar la diplomacia.

Igualmente, importante fue el llamamiento de Bourita a renovar la cohesión dentro de la Liga de los Estados Árabes. En una era marcada por complejos retos de seguridad, Marruecos considera que el fortalecimiento de la cooperación árabe es una necesidad estratégica más que una aspiración política. La historia ha demostrado repetidamente que la fragmentación debilita la capacidad de la región para defender sus intereses, mientras que la unidad mejora su capacidad para configurar su futuro.

Por lo tanto, el mensaje que surge de Rabat es tanto inmediato como prospectivo. Marruecos reafirma que la seguridad árabe debe abordarse de forma colectiva, con un sentido compartido de responsabilidad y propósito.

En última instancia, la postura del reino pone de relieve una realidad estratégica más profunda: en un orden internacional en rápida evolución, las alianzas duraderas y la solidaridad basada en principios son activos indispensables. Al afirmar que la seguridad del Golfo es inseparable de la suya propia, Marruecos no solo expresa su lealtad a sus aliados de larga data, sino que también refuerza una visión de la cooperación regional basada en el respeto mutuo, la estabilidad compartida y un futuro común.

Said Temsamani es un analista político marroquí especializado en diplomacia, gobernanza y asuntos internacionales.

Fuente:

https://www.atalayar.com/opinion/said-temsamani/mensaje-estrategico-marruecos-seguridad-golfo-es-nuestra-seguridad/20260310114337223922.html?utm_source=Newsletter+Atalayar+ES&utm_campaign=Newsletter%20Atalayar%2010-3-2026&utm_medium=email