El ‘MIR militar’, el controvertido atajo para acceder a formación sanitaria especializada

 

 

▶ Médicos realizan desde 2008 la residencia en hospitales públicos en virtud de un acuerdo interministerial que «no tiene validez legal»

 

// EFE
Médicos militares en el hospital Gregorio Marañón durante el confinamiento por el coronavirus

«Hay una única vía legal de acceso a la formación sanitaria especializada en España y es el examen MIR. Cualquier otro ‘atajo’ para llegar a este tipo de formación atenta contra la legalidad y el principio de igualdad en el acceso a la función pública». Desde 2008, en virtud de un acuerdo interministerial suscrito por Sanidad, Defensa y las comunidades autónomas, médicos militares que no han realizado el examen MIR se forman en la especialidad en hospitales de la red sanitaria pública. Ocupan «vacantes» del sistema público que no pasan a la denominada «repesca» y que las dos administraciones implicadas ofertan, de mutuo acuerdo, a las comunidades en base a las necesidades actuales. En la actualidad, según datos proporcionados por los dos Ministerios, hay unos 80 facultativos con formación militar que ocupan plazas de residente en centros sanitarios civiles.

Esta situación, vigente desde hace años, supone, según denuncian fuentes del sector médico consultadas por ABC, «una práctica institucional de extraordinaria gravedad que afecta al sistema de formación de médicos especialistas en España, al principio de igualdad en el acceso a la función pública y, en último término, a la seguridad jurídica de los títulos de especialista expedidos en nuestro país». Según los denunciantes, «este atajo» para cubrir vacantes de residencia en centros del Sistema Nacional de Salud (SNS) «atenta» contra la actual Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias (LOPS)44/2003 y el Real Decreto 183/2008, por el que se regulan los aspectos básicos de la Formación Sanitaria Especializada (FSE).

El Ministerio de Sanidad, por contra, asegura que la práctica no incumple el actual marco normativo y está totalmente amparada en el acuerdo de 25 de septiembre de 2008 de la Comisión de Recursos Humanos del SNS por el que se aprueban las relaciones de colaboración docente entre las instituciones sanitarias pertenecientes a la red sanitaria militar y la pública, que, según avanzan a ABC desde el departamento de Mónica García, «se está revisando actualmente para concretar más aspectos en los que pueda haber duda y de alguna manera actualizarlo y revalidarlo». El Ministerio de Defensa no ha respondido a las reiteradas peticiones de este diario de proporcionar su versión respecto al tema.

La carrera militar en Sanidad es una alternativa laboral para los graduados en Medicina, una formación que en España es impartida por el Centro Universitario de la Defensa (CUD), adscrito a la Universidad de Alcalá de Henares, en Madrid, y dependiente del Ministerio de Defensa. El CUD ofrece lo que podría considerarse el MIR militar, un sistema que además permite el acceso a personas sin titulación dando la posibilidad de estudiar el grado a la vez que adquieren las competencias para trabajar en el ámbito mili

«Me parece aberrante que exista, con el beneplácito del Gobierno, este atajo para acceder a la especialidad en España»

tar. Así, los facultativos que proceden del ámbito castrense realizan un examen MIR diferente al que se someten los médicos civiles para acceder a la especialidad y siguen una vía diferente para acceder a la formación médica especializada.

Una vez superado su examen MIR, si no hay posibilidad de formarse en la especialidad en los dos hospitales militares centrales, el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, de Madrid, y el Hospital General de la Defensa Orad y Gajías, en Zaragoza, los médicos militares pueden completar su etapa MIR en el entorno civil entrando como residentes en centros del SNS para cubrir las «vacantes» de la sanidad pública.

«Esto supone competir con el resto de aspirantes sin sujeción a un número cerrado de plazas aprobado anualmente y sin respaldo en una convocatoria pública conforme a Derecho», señalan a ABC fuentes del Sindicato Médico de Navarra, que condena de forma contundente este «MIR alternativo». «Me parece aberrante que exista, con el beneplácito del Gobierno, este atajo para acceder a la especialidad que atenta contra la actual Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias. Es inaceptable que estos facultativos estén ocupando plazas que deberían ser para médicos civiles», indica en declaraciones a ABC el secretario general del sindicato, Alberto Pérez Martínez.

Inconstitucional

Tanto el líder sindical como otras voces del sector contrarias a esta vía de acceso a la especialidad afirman que «el acuerdo interministerial» en el que se ampara Sanidad para asegurar la legalidad de esta vía paralela de acceso a la especialidad «no tiene validez legal para modificar una ley vigente, la LOPS» e «incumple la Constitución».

A su juicio, el ‘MIR militar’ es «una práctica nula desde el punto de vista jurídico que va en contra del actual marco normativo que regula el acceso a la formación especializada». Otro aspecto que les genera desconfianza es, según indican a este diario, «que el convenio no se ha publicado en el BOE ni hay referencia cruzada en boletines oficiales».

El acuerdo, al que ha tenido acceso este diario, prevé «posibilitar la formación completa de especialistas pertenecientes al Cuerpo Militar de Sanidad, en aquellas especialidades en las que no existan unidades acreditadas en la Red Sanitaria Militar o en las que existiendo el número de plazas en formación sea insuficiente para cubrir las necesidades de dicho cuerpo». El pacto entre administraciones contempla, asimismo «facilitar la formación complementaria de carácter especializado a residentes que se estén formando en instituciones sanitarias del SNS o pertenecientes a la Red Militar, mediante la realización de rotaciones externas de carácter específico en instituciones sanitarias pertenecientes a la otra parte». El Ministerio asegura que el acuerdo no «contradice» ni «modifica» la ley vigente de Ordenación de las Profesiones Sanitarias.

Fuente:

https://lectura.kioskoymas.com/abc/20260121