Marruecos ha dado el golpe definitivo sobre el tablero geopolítico. En enero de 2026, el Reino alauita ha sellado en Tel Aviv un Plan de Acción Militar con Israel que no es solo un acuerdo de compra: es una alianza estructural que liquida la histórica superioridad militar española en el Mediterráneo Occidental. Mientras el Gobierno de Pedro Sánchez mantiene un embargo a la tecnología israelí, Mohamed VI blinda su territorio con armamento de última generación y se convierte en «socio productor» de drones y misiles que ya apuntan a nuestras fronteras.
El «Escudo de Hierro» marroquí: Canarias y el Estrecho bajo amenaza
La joya de la corona de este rearme es el sistema de defensa aérea Barak MX. Marruecos ya ha desplegado estas baterías en puntos estratégicos como Sidi Yahya El Gharb y el Sáhara Occidental. Con un alcance de hasta 150 km, este sistema crea una «burbuja» de exclusión que cubre por completo el espacio aéreo de Fuerteventura y Lanzarote, y gran parte de Gran Canaria.
Cualquier caza español que despegue de la Base Aérea de Gando o que patrulle el Estrecho de Gibraltar entra inmediatamente en el radio de detección del radar ELM-2084, capaz de seguir 1.100 objetivos de forma simultánea. España ha perdido el control de sus propios cielos en el sur.
| Factor | España (Gobierno Sánchez) | Marruecos (Alianza Israel) | Consecuencia |
| Relación con Israel | Embargo y ruptura de contratos 8 | Alianza estratégica y producción 9 | Pérdida de soporte logístico vital 10 |
| Drones Suicidas | Dependencia de compras externas 11 | Producción local (SpyX) 12 | Capacidad de ataque masivo y barato 13 |
| Artillería | Proyecto SILAM retrasado 14 | Operador activo de PULS (300 km) 15 | Desventaja en alcance de fuego 16 |
La Fábrica de Drones en Benslimane: Un peligro real para Ceuta y Melilla
Lo más alarmante para la seguridad nacional no es solo lo que Marruecos compra, sino lo que ya fabrica en su propio suelo. La planta de Benslimane está operativa y produciendo municiones merodeadoras SpyX. Estos drones suicidas tienen un margen de error menor a un metro y son prácticamente invisibles para los radares convencionales de nuestras guarniciones.
«Marruecos ya no depende de envíos externos; puede acumular miles de unidades a bajo coste para saturar las defensas de Ceuta y Melilla en cuestión de minutos».
Mientras tanto, la flota española se enfrenta a una amenaza asimétrica sin precedentes. Un enjambre de estos drones podría dejar «ciegas» a nuestras fragatas Aegis al destruir sus sensores críticos antes de que pudieran reaccionar.
El «Efecto Bumerán» del embargo español
La política exterior de la Moncloa ha provocado una vulnerabilidad estratégica inédita. Al cortar lazos con Israel, España ha disparado contra su propio pie:
- Misiles Spike: La columna vertebral de nuestra defensa antitanque se queda sin mantenimiento ni reposición.
- Sistema SILAM: El lanzacohetes de largo alcance español está paralizado, mientras Marruecos ya opera el sistema israelí PULS, capaz de golpear a 300 km de distancia con total precisión.
- Eurofighter y F-18: Los dispositivos de puntería (Pods Litening) de nuestros cazas pierden eficacia por falta de soporte técnico.
Conclusión: Un fin de ciclo estratégico
Marruecos ha aprovechado el vacío dejado por España para integrarse en un eje de seguridad con EE. UU. e Israel. Gracias a los satélites Ofek 13, Rabat tiene ahora una «vigilancia panóptica» sobre cada movimiento militar en suelo español.
La realidad en este inicio de 2026 es incontestable: la disuasión convencional de España se ha evaporado. La seguridad del flanco sur ya no depende de la capacidad de Madrid, sino de la voluntad de una Rabat que se sabe militarmente superior en dominios clave.
