Firma de la Carta Constitutiva del Consejo de Paz
Por orden de Mohamed VI, rey de Marruecos y presidente del Comité Al-Qods, el ministro de Asuntos Exteriores, Cooperación Africana y Marroquíes Residentes en el Extranjero, Nasser Bourita, procedió a firmar la Carta Constitutiva del Consejo de Paz, durante una ceremonia presidida por el presidente de los Estados Unidos de América, Donald Trump.

La firma tuvo lugar después de que Mohamed VI aceptara integrarse como miembro fundador en esta iniciativa impulsada por el presidente de Estados Unidos, cuyo objetivo es reforzar los esfuerzos de paz en Oriente Medio y promover un enfoque renovado para la resolución de conflictos a escala global.
Este Consejo de Paz tendrá como objetivo contribuir a los esfuerzos de paz en el Medio Oriente, adoptar un nuevo enfoque para resolver los conflictos globales, promover la estabilidad, restablecer una gobernanza confiable y garantizar una paz duradera en las zonas afectadas por conflictos.
Marruecos y Baréin fueron los primeros países en suscribir la Carta. Tras estas adhesiones iniciales, el presidente Donald Trump anunció su entrada en vigor, formalizando así la creación del Consejo de Paz.
Ceremonia en Davos y participación internacional
El acto de firma de la Carta del Consejo de Paz se celebró en el marco del Foro Económico Mundial de Davos y contó con la presencia de una veintena de jefes de Estado y de Gobierno, además de los ministros de Asuntos Exteriores de los países firmantes. Entre ellos figuraban representantes de Turquía, Arabia Saudí, Baréin, Egipto, Indonesia, Azerbaiyán y Argentina.
La Junta de Paz: creación, objetivos y estructura
La Junta de Paz es una iniciativa impulsada por Donald Trump y formalizada el 22 de enero de 2026 en Davos, con el objetivo de supervisar el alto el fuego en Gaza y diseñar la fase de estabilización y reconstrucción tras más de dos años de conflicto entre Hamás e Israel.
Este nuevo comité o junta ha sido presentada como un organismo internacional cuya estructura estará presidida por Trump quien tendrá un papel central dentro de la organización. Una decisión que ha generado polémicas, pero un gran número de países han aceptado.

Países incluidos en la iniciativa
Entre ellos se incluye a Israel, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Egipto, Qatar, Hungría, Paraguay, Indonesia y Bielorrusia, ésta última de forma sorprendente.
Durante el Foro Davos, el presidente americano afirmó que ya hay 59 países en total que han apoyado su iniciativa, aunque hasta el momento, el número oficial son 35.
Apoyos, cifras y rechazos al plan
Pero lo más importante son los rechazos que ha recibido el líder de la Casa Blanca. En pleno conflicto por Groenlandia, países como Francia, Noruega y Suecia ya han dicho que no al presidente Trump; y otros como Rusia, China y Reino Unido, se han posicionado al margen del plan.
Pero si hay una organización a la que le afecta la Junta de Paz es a las Naciones Unidas. Es conocido el pulso que Trump está teniendo con la ONU a quien quiere hacerle competencia encargándose él de realizar las tareas que corresponden a dicho organismo.

Impacto en Naciones Unidas y mediación internacional
Son varias las ocasiones en las que el presidente Trump ha señalado que la ONU no cumple con sus funciones, que es una organización antigua y que no sirve a los intereses nacionales de Estados Unidos, motivos por los cuales Trump ha decidido tomar cartas en el asunto.
Esta Junta de Paz es un verdadero desafío para la ONU quien perdería la jerarquía como actor principal en materia de paz y mediación internacional. Más allá de lo que suceda en Gaza, esta Junta se ha percibido como el nuevo organismo que sustituya a la ONU en futuras negociaciones de paz, por lo que la implicación global y el golpe al tablero político es total por parte de Estados Unidos.
“La Junta de Paz tiene todos los componentes para convertirse en una de las entidades internacionales más influyentes”, sentenció Donald Trump, presidente de Estados Unidos, y ahora también, de la Junta de Paz.
