No me diga Margarita que vamos a ir al polo.. Jose Manuel Adan

 

 

La política de defensa de nuestro territorio en manos del gobierno que nos desgobierna, lógicamente no deja de ser paradójica. Tenemos soldados en varias partes del globo menos los suficientes en  las fronteras de  Gibraltar, Ceuta, Melilla y las Canarias, para tratar de vencer a Marruecos nuestro enemigo permanente.

La tal Margarita (la “pájara”  en el dialecto sanchista, él sabrá por qué), nos dice ahora que es proclive a mandar tropas a Groenlandia. Se supone que a enfrentarse al oso americano que desea comprar Groenlandia a los daneses, porque dice que es vital para la seguridad de su país, ya que de no hacerlo la ocuparían Rusia o China. Como es un territorio  casi desértico, cuatro veces la extensión de España pero habitado por 56.000habitantes, los inuits, que quizás no quieran ser los arapahoes del norte, la tal Margarita quiere defenderlos a capa y espada, junto a otros cerebros encapsulados como Macron y Starmer. Ya se sabe, los vencedores de la Segunda Guerra Mundial.

El presidente americano, el de “Make America Great  Again”, ha salido de compras con motivo de las rebajas del Corte Inglés, y ha ofrecido a Dinamarca 700.000 millones de dólares. Teniendo en cuenta que Estados Unidos  compró Alaska a los rusos por un millón de dólares, no me negarán  que el amigo Trump, no   ha hecho un esfuerzo.

Ocurre que Dinamarca y los EE.UU son miembros de la OTAN y lo más alejado de tal Organización sería propiciar un enfrentamiento entre Estados miembros. Por ello, cualquier aproximación a un enfrentamiento entre Estados de esa Organización se me antoja una verdadera locura. Sin embargo, algunos países de la OTAN, Francia, Noruega, Alemania, Reino Unido van a ver la situación de primera mano para examinar qué tipo de contingentes, materiales, sistemas de armas se puede enviar a la zona y cómo debe hacerse, en lugar de intentar comprender, apaciguar  los puntos de vista de unos y otros, lo primero que se les ocurre es enviar tropas a Groenlandia  ¿Van a enfrentarse a las tropas americanas o les van a acompañar a la caza de los osos blancos, plantígrados de hermoso pelaje y poco acostumbrados al ruido de las balas?

Si en alguna parte del mundo es necesaria una conversación pacífica y fundamentada en razonamientos profundos, desde el conocimiento  de los orígenes de la propiedad y la venta  o no de un territorio, es ahora en el seno de la OTAN.  Dinamarca  pudiera no vender esa parte de su territorio a los useños, pactar un precio mayor, o la instalación de diversas bases americanas en ese territorio. O no. Pero en primer lugar hay que dejar un gran  espacio para el diálogo.

En el autobús que está propiciando Europa para ir a la isla verde (Groenland), Francia ha anunciado el envío de unidades especializadas en montaña. No ha dado oficialmente cifras, pero la prensa gala habla de que un equipo compuesto por una quincena de militares ha salido ya hacia Groenlandia;Suecia unas cifras similares ;Alemania ha confirmado el envío de un grupo de reconocimiento de 13 efectivos para evaluar las condiciones logísticas y operativas del terreno; Reino Unido va a mandar un militar .  Por ahora todas caben en el autobús.

Mientras, doña Marga ,dice que se  trata de una misión de reconocimiento inscrita en un ejercicio militar danés en el que, por el momento, participan Francia, Suecia, Alemania y Noruega. Siguen cabiendo en el autobús. Es la Operación Resistencia Ártica.

En 1979, Dinamarca  otorgó a la isla  la autonomía y, en 2008, el gobierno danés transfirió la mayor parte de las competencias que tenía al gobierno local groenlandés. Este traspaso se hizo efectivo el año siguiente y dejó para Dinamarca las competencias de asuntos exteriores, seguridad y política financiera. Otorgó a Groenlandia un subsidio anual de 633 millones de dólares, lo que suponía 11.300 dólares estadounidenses per cápita.

Europa, lleva unos años sumida en el dislate, en parte porque la construcción europea no avanza, como es normal porque sus miembros no son Estados que desean federarse para ser dirigidos por un ente superior al que nadie ha elegido y debería acostumbrarse a que los Estados que la conforman son Estados soberanos y no acogidos a las necesarias impulsiones de la burocracia europea, y mucho menos cuando se trata de enfrentar ejércitos entre países aliados .Pero qué locura es ésta.

El problema de Groenlandia no se aún si es un problema de psiquiatría del pelirrojo americano, de un problema de dinero de compra de la isla, de un problema de mayor asentamiento de bases americanas, pero de lo que estoy seguro es de que no es de un problema que permita enfrentase a los ciudadanos europeos con sus ejércitos respectivos a las Fuerzas Armada de los Estados Unidos. Por ahora el señor Trump, enfadado con los países que quieren ir a Groenlandia, ha anunciado la imposición de un arancel del 10% a Dinamarca y a otros siete países europeos —Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia— hasta que, según sus palabras, se alcanceun acuerdo para la compra completa y total de Groenlandia” .La amenaza incluye un ultimátum: si no hay pacto antes del 1 de junio, el gravamen subirá al 25%. Enseguida Alemania se ha bajado del autobús.

Si los Estados europeos no son capaces de solucionar pacíficamente este problema entre el pelirrojo y los estados miembros de  la OTAN y de Europa, habría que ir pensando en limitar el ámbito europeo a los mercados de bienes , servicios, capitales e individuos, que fue para el que se , inicialmente, se concibió.

 

Mientras tanto,  Margarita, si quiere usted ir al polo, coja el autobús y si es posible quédese a ver la maravillosa figura de los plantígrados. Hay tanto que ver en el polo.

 

José Manuel Adán                                                                Madrid, 20 de Enero de 2026

Economista e Inspector de Finanzas del Estado