El Sáhara marroquí en Madrid – Primera parte

Nasser Bourita y José Manuel Albares - PHOTO/X/@jmalbares
Medios españoles dieron cuenta el último domingo, de la reciente primera reunión -con comprensible carácter reservado- entre Marruecos, el Frente Polisario, Argelia y Mauritania, las cuatro partes en el problema del Sáhara Occidental, conforme a la Resolución 2797(2025) del Consejo de Seguridad de la ONU, que, identificándolos plenamente, estableció como base para su solución definitiva, la propuesta de autonomía presentada a la ONU por el rey de Marruecos, Mohamed VI, en 2007

O sea, y para seguir despejando, aun cuando España tiene una clara y firme posición de Estado en favor del reconocimiento de la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara y de absoluta adhesión a la referida propuesta de autonomía, Madrid no tiene vela en este entierro.

Ahora, bien, me parece muy acertado que las referidas negociaciones se hayan iniciado en Madrid pues provoca un contexto esperanzador para una solución realista, seria y duradera, como se ha dicho siempre, tratándose de España, que fuera -repito- la potencia ocupante del Sáhara marroquí; sin embargo, lo ha sido, puntualmente, en la Embajada de EE. UU. en la capital española, es decir, en su sede diplomática, y en su condición de autor del proyecto de resolución, que, una vez aprobada, el 31 de octubre de 2025, se ha convertido en la histórica Resolución 2797

Liderando EE. UU., indiscutiblemente, las negociaciones en esta novísima etapa del problema, siempre dentro del marco de la ONU, el más idóneo foro político que se cuenta, por su legitimación universal, su rol como impulsor, coordinador y canalizador, dado su enorme poder en las relaciones internacionales, no tengo la menor duda que coadyuvará a crear y allanar las condiciones iniciales con dinamismo, evitando entrampamientos, y por la connotación de la referida Resolución 2797, francamente, asegurando que ninguna parte se levante de la mesa, so pena de una censura mundial y hasta de sanciones por sacarle la vuelta a la paz y a la buena fe internacionales, pues la mayor virtud de su texto ha sido que las partes, de manera voluntaria, por primera vez, se han sentado en una mesa, sin comenzar de cero o sin nada en la mano, ni imposiciones.

<p>Delegados durante una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas - REUTERS/ EDUARDO MUÑOZ </p>

Delegados durante una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas – REUTERS/ EDUARDO MUÑOZ 

En efecto, las cuatro partes sabían, desde antes de hacerlo libremente, que la referida base para las negociaciones profundas es la autonomía planteada por el reino alauí, hecha totalmente suya por el propio Consejo de Seguridad de la ONU, por abrumadora mayoría de sus 15 miembros. En síntesis, la reunión ha confirmado a las partes reconociéndose como partes del problema, sentándose a negociarlo a partir de la autonomía o autogobierno administrativo saharaui, seguramente ampliado con sensatez por el reino marroquí, pero, eso sí, conservándose intacta la integridad territorial de Marruecos (Estado soberano), y dentro de los límites de la ONU.

Miguel Ángel Rodríguez Mackay, excanciller peruano e internacionalista

 

 

Fuente:

https://www.atalayar.com/opinion/miguel-angel-rodriguez-mackay/sahara-marroqui-madrid-primera-parte/20260211100000223319.html?utm_source=Newsletter+Atalayar+ES&utm_campaign=Newsletter%20Atalayar%2012-2-2026&utm_medium=email