EE.UU. rescata con vida al piloto del caza F-15 desaparecido en Irán

Un fragmento de los restos del asiento de un avión de combate estadounidense derribado en Irán
Estados Unidos ha logrado rescatar con vida al aviador militar desaparecido en Irán tras el derribo de un caza F-15E Strike Eagle estadounidense, en un episodio que refleja la creciente tensión en el conflicto abierto en Oriente Medio desde finales de febrero.
El presidente, Donald Trump, confirmó el operativo este domingo y aseguró que se trató de una misión «audaz», llevada a cabo en territorio hostil. El militar, que había quedado aislado en una zona montañosa tras eyectarse, se encuentra herido pero fuera de peligro, según la versión oficial.
El avión abatido, un F-15E Strike Eagle con dos tripulantes a bordo, fue derribado por fuerzas iraníes. Ambos lograron eyectarse con vida antes del impacto: uno fue localizado y recuperado al poco tiempo, mientras que el segundo permaneció en paradero desconocido durante días, lo que activó un amplio dispositivo de búsqueda. Durante ese tiempo, Irán llegó a ofrecer recompensas a civiles que facilitaran información sobre pilotos enemigos.
Una operación de engaño de la CIA
Estados Unidos activó equipos de élite, incluyendo helicópteros Blackhawk, drones MQ-9 y cazas F-35 para localizar al oficial desaparecido en territorio hostil. Durante la misión se registraron intensos enfrentamientos, aunque finalmente todas las fuerzas estadounidenses lograron abandonar el país.
Tras la eyección, el piloto y el oficial de sistemas de armas mantuvieron el contacto mediante sus sistemas de comunicación. El piloto fue evacuado en primer lugar, en una operación durante la cual Irán atacó un helicóptero Black Hawk estadounidense, causando heridas a su tripulación, aunque la aeronave consiguió mantenerse en vuelo.
La localización y el rescate del segundo militar se prolongaron durante más de un día. Antes de hallarlo, la CIA puso en marcha una operación de engaño, difundiendo en Irán el rumor de que ya había sido encontrado. Al mismo tiempo, la agencia empleó capacidades especiales de rastreo hasta determinar su ubicación exacta, que posteriormente fue comunicada al Pentágono y a la Casa Blanca.
El presidente Donald Trump ordenó de inmediato la misión de rescate. Mientras, la Guardia Revolucionaria también desplegó efectivos en la zona con el objetivo de frustrar la operación. Para impedirlo, la aviación estadounidense atacó posiciones iraníes. Trump y su equipo siguieron el desarrollo de los acontecimientos desde la Sala de Situación de la Casa Blanca.
Sin avances claros
Pese al éxito del rescate, la situación sobre el terreno sigue siendo incierta. Fuentes iraníes aseguran haber alcanzado otros objetivos estadounidenses durante las operaciones, una versión que no ha sido confirmada por Washington.
A los incidentes se suma la caída de otro avión militar estadounidense, un A-10 Warthog, en las inmediaciones del estrecho de Ormuz. En este caso, su único tripulante fue rescatado con vida. Además, dos helicópteros UH-60 Black Hawk
.Mientras tanto, el conflicto entra en su tercera semana sin avances claros en el plano diplomático. Según fuentes cercanas a las negociaciones, los contactos entre Washington y Teherán se encuentran estancados, lo que complica una posible desescalada a corto plazo.
A nivel interno, Trump ha propuesto además un aumento del gasto en defensa hasta alcanzar los 1,5 billones de dólares, en una iniciativa que contempla recortes en programas sociales y que se enmarca en el actual contexto de tensión internacional.
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