He de reconocer que a mí nunca me gustó la estrategia de Trump de cara a restablecer un régimen democrático en Venezuela, después de haber conseguido el hito militar de haber apresado al rufián que gobernaba, el tal Maduro, a su mujer, y posiblemente al colchón matrimonial. Todo ello eliminando a la guardia cubana, cuarenta y cuatro guardianes del excelso Maduro, que fueron llevados a Cuba donde se les rindió un homenaje póstumo porque habían servido a la Patria en defensa del orden internacional. Es el problema que uno tiene al no ser un estratega, porque digo yo, la ralentización en el proceso venezolano tendrá que ver con la resistencia a salir del poder de los narcotraficantes venezolanos y de los abusadores de la sociedad venezolana que ante cualquier oposición el personal era detenido, llevado a las prisiones de Maduro, donde se les castigaba incluso hasta la muerte. Bueno eso en mayor medida es lo que ocurre en Irán donde el amigo Trump, ha matado a gran parte de la cúpula de los ayatolás porque, supongo, entendía que no podía soportar más el castigo a los iraníes a los que el régimen de ayatolás, ejército y guardia revolucionaria, colgaba, llegando a morir desde comienzos de año unas 90.000 personas, en gran parte menores de edad, según las fuentes iraníes de la diáspora. ¿Por qué la estrategia contra Venezuela es distinta a la de Irán, cuando los parámetros son muy parecidos? ¿Será por lo de las armas nucleares, el uranio y todo ello ha conducido a decir que en una noche desaparecería toda una civilización? De nuevo el problema de no ser un estratega. Sin embargo si entiendo a Netanyahu, que creo que es bastante inteligente, y comprendo su estrategia, de hecho considero que es de los pocos inteligentes que andan por ese Oriente Medio. Otro día hablaremos de él.
En nuestra Venezuela, después del viaje del matrimonio a Nueva York, dónde fueron acomodados en un lugar seguro, como corresponde a un país civilizado, vino la exigencia primera, ordenar el andamiaje petrolífero, para que los useños pudieran en primer lugar, antes que nadie y valga la redundancia, beneficiarse de tamaño talismán. A cambio dejaron a la ilegítima presidente, hoy nombrada presidente encargado y a la que según la Constitución venezolana le quedan solo otros 60 días de mandato al final de los cuales debe convocar elecciones generales, manteniendo en el gobierno al tal Diosdado Cabello como ministro del Interior, un despreciable sujeto que ha dirigido las prisiones y ejecuciones dentro de ellas, a su hija, la incomparable Daniella como ministro de Turismo y al ministro de Defensa el tal Gustavo González López, un segundo Padrino, no confundir con la saga de Coppola.
Mientras María Corina Machado, verdadero baluarte de la nación venezolana, la legítima aspirante a la presidencia del gobierno de Venezuela, la entretienen con entrevistas aquí y allá, unas con Trump, otras con Marco Rubio, y con viajes a uno y otro lado del Atlántico, mientras grita que quiere, desea fervientemente, volver a su Patria, Venezuela, a presentarse a unos nuevos comicios, a explicar que hay que tener libertad ante todo porque sin libertad, de nuevo habrá más Helicoides y prisiones por toda Venezuela porque no es fácil enfrentarse a la guardia bolivariana que todavía no ha sido suprimida, ni al Ejército, que sigue capitaneando el cártel de los soles. Mientras Trump, consigue trampantojos, se promueve una Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática, aprobada el 19 de febrero de 2026, y la ONG Foro Penal en la actualidad cifra a los presos políticos en Venezuela en 485, al tiempo que señala que la Ley de Amnistía se está convirtiendo en un embudo para ralentizar o paralizar la libertad de muchos de ellos. “Lamentablemente la Ley de Amnistía está sirviendo más que para agilizar la libertad de presos políticos, como un embudo para ralentizar o paralizar la libertad de muchos presos políticos que hoy son 485”.
Por otra parte los militares disidentes, se encuentran con que la citada Ley de Amnistía apenas deja un ápice de libertad para este colectivo. Mientras el Parlamento anuncia excarcelaciones selectivas y el gobierno interino de Delcy Rodríguez habla de reconciliación, cerca de 215 personas —esposas, padres, hermanos y tíos— permanecen como rehenes en cárceles, excluidos de la amnistía por su vínculo sanguíneo con los casi 200 uniformados presos. El régimen de terror venezolano copió la estrategia nazi denominada Sippenhaft contra familiares de oficiales disidentes, una táctica impulsada por Heinrich Himmler para quebrar emocionalmente a los enemigos del Tercer Reich. Madres, esposas, hermanos e incluso menores son secuestrados, desaparecidos y torturados para forzar la rendición del militar exiliado o su autoincriminación. Documentado desde 2017, con 25 casos iniciales y, posteriormente por la Misión ONU de 2021, el patrón se aceleró después de 2024 con allanamientos nocturnos y dobles imputaciones en causas ajenas a los familiares y a los mismos militares perseguidos. Un delirio.
El 26 de marzo, el Parlamento venezolano informó que un total de 8.146 personas han recibido libertad plena bajo la Ley de Amnistía promulgada en febrero en Venezuela, pero no han publicado una lista con los beneficiados. El diputado Jorge Arreaza, presidente de la comisión que hace seguimiento a la norma, detalló que de esos 8.146 beneficiados, 310 estaban encarcelados y otros 7.836 tenían libertad restringida con medidas cautelares, como prohibición de salida del país o presentación periódica ante tribunales. Como vemos en todos los órdenes, lo creado por Trump, hasta ahora, en el terreno del avance hacia la libertad para conseguir unas elecciones democráticas, deja mucho que desear.
Mientras la tal Delcy Rodriguez, la amiga del dueño español de las nubes y socialista cercano a las tinieblas, en un vibrante discurso apela a que son necesarios 38 millones de venezolanos para poner en marcha el país y llama a los de la diáspora a acudir, incluso anuncia un aumento “responsable” del salario mínimo a partir del de Mayo. Curiosamente, mientras escribo estas líneas, una manifestación en Caracas intenta llegar a la sede del Ejecutivo en demanda de aumento salarial y de las pensiones, y como en los buenos tiempos, la manifestación ha sido obstaculizada atacando a los manifestantes que no pudieron llegar a su destino, mientras gritaban a los uniformados :”Esbirros, la historia los juzgará!”, “¡Jalabolas!”, “¡Cobardes!”. Efectivamente, el salario mínimo en Venezuela permanece fijado en 130 bolívares mensuales desde marzo de 2022. Aunque entonces equivalía a unos 30 dólares, actualmente representa cerca de 27 centavos de dólar al cambio oficial del Banco Central de Venezuela, o 20 centavos de euro. Y como Trump es muy generoso ha levantado las sanciones de todo tipo a Venezuela y la tal Delcy ha convocado una Gran Peregrinación por el Fin de las Sanciones contra Venezuela desde el 19 de abril al 1°de mayo.
Mientras Maria Corina dice:”quedó demostrado una vez más que la transición a la democracia es urgente, impostergable. Porque en Venezuela hay hambre: nuestros niños sufren una desnutrición cruel y nuestros ancianos sobreviven con una pensión de 130 bolívares al mes (menos de 20 centavos de euro)”. Para la ganadora del Premio Nobel de la Paz en Venezuela “hay hambre de dignidad, de justicia y de libertad”.
Trump tiene atada a María Corina Machado. No se fía de ella. Considera que si en este momento aparece por Caracas, habría una revolución, así ¿hasta cuándo? Pero Maria Corina tiene una buena cabeza, salvo el error de ceder el Nobel a Trump porque entreveía que las relaciones no eran todo lo potentes que hubiera deseado, sabe perfectamente la situación de Venezuela y estoy convencido de que cuando ella diga cuál es el momento de ir a Venezuela, tendrá todo perfectamente ajustado. El 18 de Abril, tiene prevista la llegada a España. Creo que el Rey es el primer español que debería recibirla en audiencia, felicitarla `por su merecido Premio Nobel de la Paz, y manifestarle todo su apoyo en nombre del pueblo español ahora y para la próxima andadura, como hará el Jefe del Estado francés. También he de decir que no creo que lo haga. Pero se encontrará en Madrid, donde el alcalde le entregará la llave de oro de la ciudad que se suele entregar solo a los Jefes de Estado que visitan la ciudad, con una multitud que la querrá suya, porque lo que ha luchado dentro y fuera de su Patria, es digno de elogio. Como diría mi apreciado Milei, “Viva la libertad, carajo”.
Otros, no como yo, que son verdaderos estrategas, señalan que Trump lleva a Venezuela por el camino adecuado, que es mejor mantener a Delcy, a Diosdado , a su hija Daniella, al tal Gustavo, al hermano de Delci en la Asamblea y a los militares, mirando hacia la cocaína mientras se arregla lo del petróleo y las minas, es decir que todos los recursos naturales, naturalmente, puedan ser gestionados por los useños, mientras la democracia, la libertad y la justicia, dones divinos pueden esperar. Han esperado tantos años que unos cuantos más, no tienen ninguna importancia.
Como en Venezuela, creo que Trump se ha equivocado al parar la amenaza a Irán mediante una tregua de 15 días y el establecimiento de conversaciones para la paz, porque los iraníes se armarán de nuevo, exigen el control del estrecho de Ormuz, algo que Trump no puede admitir, seguir enriqueciendo el uranio, y que los israelíes abandonen Líbano, cuando ya tiene al ejército de Hezbolá a los pies de los caballos. El líder de la Revolución islámica Ayatollah Seyyed Mojtaba Khamenei ya ha anunciado una “Clara victoria” en la guerra contra los Estados Unidos comenzada en Febrero. Las conversaciones, a día de hoy, han fracasado. Trump, mientras tanto, no se ha preocupado ni ocupado de Venezuela.
José Manuel Adán – Economista e Inspector de Finanzas del Estado
Fuente
https://eldistrito.es/el-paso-lento-de-venezuela/
