El líder del Partido Popular después de haber cometido dos errores al convocar innecesariamente elecciones regionales en Extremadura, donde habiendo ganado un solo escaño ha perdido miles de votos y en Aragón donde ha perdido dos escaños solicita (o implora) que el partido ideológicamente más cercano con el que puede entenderse para configurar un gobierno, VOX, “España castiga a quien no deja gobernar” dice Feijoo, le exige responsabilidad, lo que yo, que no soy traductor jurado, interpreto libremente que el PP pide a VOX que le apoye en la investidura de sus dos líderes para que puedan gobernar durante cuatro años, con las políticas del PP, y que VOX, simplemente aplauda o mire para otro lado..
El PP olvida que los cientos de miles de españoles que en estas elecciones han votado a VOX, y que extrapolando los resultados podrían ser varios millones en las generales, apoyan otras políticas y desean que estas puedan ser puestas en práctica. Los de VOX ya ha n dicho, estamos aquí para poner en práctica nuestras políticas y no para ser perros falderos del Partido Popular. VOX ya ha crecido y ahora exige.
El Partido Popular tiene varias incógnitas que deberían ir resolviendo desde ahora hasta las próximas elecciones generales, porque no se puede estar en misa y repicando. No se puede ser socio del Partido Socialista en el Parlamento Europeo, bendecir la Agenda 20230, el cambio climático, la cultura woke, abrir los brazos a la inmigración, aplaudir las políticas de género, alentar las políticas alocadas de la tal Von der Leyen, traicionar a los agricultores sin asentar las mismas bases para Mercosur, dejar que entren en la EU productos marroquíes que no están cultivados con las normas exigentes de la UE por lo que abaratan sus productos y desprecian las normas sanitarias, abrir mercados a la India y Australia y después pedir responsabilidad a VOX para que acepte todas esas políticas .
El Partido Popular es un partido que pudiéramos calificar de heterogéneo, Feijoó confía en sus líderes regionales y cada uno interpreta la ideología pepera de una forma diferente. Así, en Valencia se pueden poner de acuerdo con VOX pero en Extremadura con las mismas exigencias, ni por esas, porque la baronesa de turno es más izquierdista que el señor Iglesias (el fundador del PSOE) y en Aragón, “ya veremos”. Y que me dice usted de Castilla y León o en Andalucía donde rige un perito en protocolo. Las encuestas predicen que el Partido Popular ganará todas las elecciones regionales próximas, pero que indefectiblemente tendrán que verse auxiliados por el partido VOX si quieren gobernar, es decir tendrán que pactar las políticas, cuantos y quienes las van a ejecutar.
El Partido Socialista, antaño Obrero y más antaño Español, para intentar confundir al PP, tilda a VOX de “extrema derecha “ “fascista”, “ultra radical” ,”extremista” lo último es ” la derecha populista”, sin olvidar que los partidos de la alianza Frankenstein aliados del putrefacto sanchismo , son partidos separatistas, terroristas, xenófobos, y golpistas, y por ende revolucionarios, pero nada de eso importa porque esos partidos están en el lado bueno de la historia, o mejor dicho de la historieta .Lo peligroso es que el PP pueda aliarse con los “fascistas”, ese vocabulario también es utilizado por los medios y periodistas de la derecha afines al PP al no poder soportar que los votantes de VOX le quiten votos al PP. Ante ese temor, el PP vacila, duda y nunca da la cara. Porque el partido de “extrema derecha” llamado VOX, es un partido que añora y defiende la unidad de la Nación española, la más antigua de Europa, acata ante todo la Constitución, la Ley y el sistema autonómico actual, aunque no toda sea de su agrado, eso no quiere decir que no acepte todas las reglas , como está demostrando al participar en todas las elecciones regionales, no es un partido golpista, no lo es tampoco separatista, ni revolucionario, en todo caso se le podría calificar de reformista, y por supuesto nunca usa la violencia. Tendrá además sus políticas, contrarias a la inmigración ilegal ,a la llegada de menores, porque donde van a estar mejor que con sus padres, a las leyes de género por la que un menor pueda cambiar de sexo sin permiso paternal, al aborto como no derecho, o combatirá la errónea ley del sí es sí, todo ese acervo ideológico contrario al sanchismo que la izquierda lo considera como “fascista”.
Ya sabemos que VOX es un partido surgido de la indecisión cuando no negativa del PP cuando sesteaba en brazos de Rajoy, porque ese indolente no era capaz de instaurar unas políticas culturales o sobre la Justicia, para enfrentarse al PSOE. De esas tibiezas o cobardías surgió VOX. Pero ahora ya no forma parte del PP, porque sus raíces se han ido robusteciendo y las del PP se han ido “socializando”. Podríamos decir que existen tres partidos importantes en nuestra sociedad, El partido sanchista, es la izquierda radical, el partida centrista cercano a la socialdemocracia el PP y un partido de derechas que sería VOX. Los demás son pelillos a la mar. De hecho el PP se integra dentro del PPE en una coalición con el PSOE en el Euro parlamento, votando juntos todas las políticas que le ponen en el abrevadero la alemana Von der Leyen, agenda 2030, pacto verde , Mercosur, para proteger a su país Alemania a costa de hundir a los países del sur de Europa, menos industrializados y cuya riqueza se nutre fundamentalmente del sector primario y la industria del turismo..
Lo que cualquier cabeza política pensante haría con objeto de pactar una serie de políticas que se dirijan al bienestar supremo, es decir a expulsar al amoral de la Moncloa, sería una reunión de los dos líderes, para no tener que soportar los mocos de sus líderes regionales. El Partido Popular tiene que salir a campo abierto, respirar hondo y pensar que si el indigno , amoral y cobarde Sánchez puede gobernar gracias a
los asesinos vascos , los golpistas catalanes, y los representantes de los comunistas sanguinarios , ¿por qué tiene problemas para negociar con un partido constitucional?.
Cuando se escriben estas líneas, Feijóo, después de una conversación telefónica con Abascal, ha propuesto un marco con diez postulados con el objeto de acercar posturas para un acuerdo más concreto entre los dos partidos. Entre esos postulados emergen algunas generalidades «Los acuerdos se ceñirán a las medidas que legalmente pueden adoptarse por parte de cada Administración», algún despropósito cuando el PP exige evitar «cualquier forma de chantaje parlamentario», y un trágala absurdo en el punto décimo al exigir «el compromiso de aprobación de cuatro presupuestos» años antes de que sus candidatos los hayan presentado. Santiago Abascal, ha desacreditado el documento y lo ha tachado de “error”, al tiempo que lo considera una “ofensa a sus propios compañeros,” y además está lleno de generalidades”, antes de añadir que tienen muy claro cómo quieren negociar “con aquellos que quieran sus votos”. Parece ser que la acometida popular ha carecido de fuerza y VOX creo que se ha levantado demasiado temprano de la mesa, esperando quizás al final del rosario de elecciones que se avecinan para tomar una postura más firme.
El tal Feijóo, con el tal Abascal deberían ajustar cuanto antes las políticas a poner en práctica y en proporción a los escaños y votantes obtenidos el número de consejerías, y quienes serían los nominados. Es absurdo despreciar, por ejemplo en Extremadura, un tiempo desde el tres de Febrero hasta principios de Mayo para poder comenzar a gobernar una autonomía.
El problema quizás sería de falta de confianza del PP y de su líder Feijóo a enfrentarse a la izquierda por pactar con VOX. Naturalmente hay personas dentro de ese partido político valientes para defender esas alianza, Cayetana Álvarez de Toledo, Isabel Ayuso, incluso viejas guardias como Esperanza Aguirre, pero no Feijóo que debió haberse quedado en su predio de Galicia y ahora, que todavía el amoral alargará la convocatoria hasta que Trump, solucione lo de Venezuela, debería dejar responsablemente el puesto a Isabel Díaz Ayuso. ¿Quieren pedir responsabilidad?, pues empiecen por la propia ya que con los actuales directivos del PP no vamos a ningún lado porque se han embarcado en políticas en el Parlamento Europeo que se enfrentan radicalmente a las de VOX. Así, el Partido Popular se ha mostrado conforme con el pacto de Mercosur y en dicho Parlamento se ha aprobado —con el voto mayoritario del PP— el informe sobre las prioridades de la Unión en la próxima sesión de la Comisión sobre la Condición Jurídica y Social de la Mujer en el que se defiende «la importancia de la legislación sobre la violación basada en la noción del consentimiento», en línea con lo defendido por la eurodiputada y exministra Irene Montero en España con la ley del «sólo sí es sí». En el texto, en el que también se reclama que se tomen medidas para garantizar «un acceso amplio y equitativo a escala mundial» al aborto y se defiende que se reconozca como «mujeres» a los hombres
«trans», se pide la incorporación de la «perspectiva de género» en todas «las políticas, leyes, procedimientos, programas y prácticas pertinentes».
Por ello, la dificultad de un pacto entre PP y VOX, a veces trasciende más allá de los líderes políticos y tiene que ver con las principales políticas que defiende cada partido o quizás otros líderes políticos no se hubieran entregado al partido socialista en el Parlamento Europeo .Por ello , en primer lugar el PP tiene que saber exactamente donde posicionarse, cual es ideología que inunda sus principios y en base a ellos, posicionarse en el Parlamento Europeo . De ahí ya devienen y políticas para convencer a sus creyentes.
Por otra parte, el PP debe tener una política única, común, en cada una de los territorios de España. No puede pactar el, el PP de Valencia, por ejemplo , las mismas políticas que no se pueden pactar en Extremadura, reduciendo el número de consejerías a la proporción de escaños, en todo caso. Es necesario pues que los pactos estén firmados por los dos líderes nacionales, Feijoó y Abascal, supeditando inexorablemente las políticas e ideas regionales a los pactos nacionales. La responsabilidad recae en algo suficientemente sabido, en los dos líderes de las formaciones políticas PP y VOX.
Dejando atrás las consabidas mantras de que VOX solamente ataca al PP, resulta que en el Partido Popular, cada vez más es mayor esa divergencia con VOX. Por ejemplo en algo tan irracional como la defensa del burka en el espacio público. Mientras el grupo parlamentario popular ha avanzado que apoyará en el Congreso la toma en consideración de la Proposición de Ley Orgánica presentada por VOX para prohibir el uso del velo integral en espacios públicos, los grupos en Ceuta y Melilla, ambos presididos por el PP, han mostrado un rechazo frontal a cualquier medida de este tipo, el ejecutivo de Ceuta, a través del consejero de Presidencia y Gobernación, Alberto Gaitán, ha reiterado su “repulsa y rechazo» a cualquier propuesta que pretenda prohibir el uso de símbolos religiosos en espacios públicos, entre ellos el burka o el niqab”. Y por otra parte el PP ha rechazado la iniciativa presentada por VOX en el Congreso de los Diputados para suspender el tratado agrícola entre la Unión Europea y Marruecos y oponerse al acuerdo comercial con Mercosur. La propuesta, defendida por VOX, instaba al Gobierno a promover la suspensión del actual marco agrícola con Marruecos y a manifestar formalmente el rechazo de España al acuerdo entre la Unión Europea y los países integrantes de Mercosur.
Hay mucho que hablar entre los dos líderes de la derecha para poder expulsar del colchón de la Moncloa al indigno que solo se representa a sí mismo.
Madrid, 25 de Febrero de 2026
José Manuel Adán
Economista e Inspector de Finanzas del Estado