El Grupo de Combate «Dédalo» pondrá rumbo a la costa Este a finales de agosto para unirse a unas maniobras con más de 20 países
Losdesplieguesconjuntos de buques de la Armada y la Marina de Estados Unidos son muy comunes, tanto para maniobras en aguas españolas o europeas como para misiones de vigilancia y disuasión por diferentes mares del mundo. De hecho, como ejemplo de esa cooperación, en la base de Rota (Cádiz) hay de forma permanente cinco destructores norteamericanos. Lo que no es tan habitual es la presencia de barcos de nuestro país en las costas estadounidenses (más allá de la del «Juan Sebastián de Elcano» durante sus cruceros de instrucción). Porque aunque los buques de guerra sí que han cruzado el Atlántico en más de una ocasión para adiestrarse en aguas del continente americano, la mayoría de las veces ha sido para hacerlo frente a las costas de países del centro o del sur. Y en contadas ocasiones, en aguas norteamericanas, básicamente desplegando un buque solo, como en 2016, cuando la fragata «Cristóbal Colón» certificó su sistema de combate, o en 2019, cuando la «Méndez Núñez» participó en un ejercicio de cara a integrarse en el grupo de combate del portaaviones «USS Abraham Lincoln». Pero ahora, la Armada va más allá y, finales de agosto, tres unidades de la flota española pondrán rumbo a la costa Este de EE UU para participar en el que es el «ejercicio marítimo multinacional de mayor duración del mundo», el «Unitas 2025», el cual está organizado por las Fuerzas Navales del Comando Sur de Estados Unidos. .
Se trata de un despliegue que se enmarca en la tercera y última fase del año del Grupo Expedicionario de Combate «Dédalo», que comenzará el próximo 28 de agosto y se prolongará hasta el 24 de octubre. En esta ocasión contará con tres unidades: el Buque de Asalto Anfibio (BAA) «Galicia» (al mando y con un batallón reforzado de desembarco) y las fragatas «Canarias» y «Almirante Juan de Borbón», tal y como han confirmado a LA RAZÓN fuentes militares. Además, en la primera y última parte del mismo se unirá el Buque de Aprovisionamiento de Combate (BAC) «Patiño». Esta vez no les podrá acompañar el portaaeronaves «Juan Carlos I», que ejerce siempre como buque insignia de este grupo, pues acaba de entrar en dique seco para sustituir su sistema de propulsión.
El destino de los cerca de 700 marinos que integran el «Dédalo» será la costa Este de EE UU, a unas 3.500 millas náuticas de España, y, en concreto, las aguas cercanas a la Estación Naval de Mayport (Florida), la Base del Cuerpo de Marines «Camp Lejeune» (Carolina del Norte) y la Estación Naval de Norfolk (Virginia). Allí se unirán, entre el 19 de septiembre y el 3 de octubre, a estas importantes maniobras en las que participan una veintena de países: Argentina, Belice, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, República Dominicana, Ecuador,ElSalvador,Francia,Alemania, Grecia, Guatemala, Honduras, Jamaica, Japón, México, Panamá, Paraguay, Perú, Singapur, España y Estados Unidos.
Un ejercicio en el que nuestro país ha participado en anteriores ediciones, como en 1997, 2003 y 2007, en Argentina; en 2006, en Brasil, o en 2017, en Perú. Pero nunca en EE UU, país al que regresa el «Unitas» después de varias ediciones. Y lo hace por todo lo alto, pues entre otros se celebrará el 250 aniversario de la Marina de Estados Unidos.
Se trata, tal y como detallan las mismas fuentes, de un ejercicio multinacional «cuyo objetivo es reforzar la interoperabilidad, mejorar la preparación operativa y fomentar las asociaciones duraderas entre las naciones participantes». Algo que buscan conseguir «mediante una combinación de adiestramiento avanzado, intercambio cultural y conmemoración histórica».
Según explica la propia Marina de EE UU, durante las maniobras se llevarán a cabo diversas operaciones marítimas y litorales, incluyendo un ejercicio de hundimiento con fuego real («Sinkex») y varios desembarcos anfibios. Todo, añaden, con el objetivo de «fortalecer aún más nuestras alianzas marítimas y mejorar la interoperabilidad».
Unas prácticas de guerra que contarán con las últimas tecnologías navales, incluyendo sistemas no tripulados e híbridos. El examen final incluirá «eventos de combate de alto nivel».
Desde la Armada también destacan que «se demostrará nuestro compromiso con la seguridad marítima, la capacidad de respuesta a crisis y los valores compartidos que unen a nuestras fuerzas».
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