Esteban Villarejo
La Mesa de la Diputación Permanente del Congreso de los Diputados, dominada por el Grupo Parlamentario socialista y Sumar, impidió de forma imprevista y tan solo 48 horas hábiles ante de su celebración, una jornada técnica organizada por la Asociación de Diplomáticos Españoles (ADE) orientada a diagnosticar la precaria situación de la red asistencial y diplomática del Estado. Sumar estaba de acuerdo con su celebración.
El encuentro, convocado bajo el título «¿Cómo tener un servicio diplomático y consular acorde a la España de hoy?», estaba fijado para este próximo lunes, 19 de octubre. Según ha confirmado a ABC el presidente de la ADE, el embajador Alberto Virella, el acto contaba con la preceptiva autorización institucional hasta esta misma tarde. Sin embargo, los órganos de gobierno de la Cámara decidieron revocar el permiso de manera imprevista amparándose en una justificación formal: que «por la tarde los servicios del Congreso de los Diputados no están disponibles». Se trata de un argumento que los propios organizadores califican de «inverosímil y falso», puesto que las dependencias parlamentarias operan habitualmente en horario vespertino con pleno despliegue de personal de seguridad, restauración y mantenimiento.
Desde el Congreso se llegó a ofrecer la alternativa de reubicar la sesión en horario matutino, una opción que la junta directiva de la ADE hubo de descartar por la imposibilidad de reajustar las agendas de los ponentes a tan pocos días vista. Ante este repentino giro, desde la ADE no dudan en atisbar la «mano negra» del Grupo Parlamentario Socialista y del ministro de Exteriores, José Manuel Albares, tras una decisión destinada, a su juicio, a evitar un debate incómodo en la sede de la soberanía nacional.
El foro cancelado pretendía poner negro sobre blanco el severo estrés operativo e institucional que soporta la red consular española. Obviamente y dada la actualidad, la jornada podría situar el foco sobre el colapso registrado en demarcaciones consulares estratégicas como Argentina, Cuba o México a raíz del alud de solicitudes derivadas de la Ley de Memoria Democrática –la denominada ‘ley de nietos’–, así como los graves cuellos de botella en la tramitación del voto en el exterior o la legalización de documentos indispensables para los procesos de regularización de inmigrantes.
«Por su vocación de servicio público, los diplomáticos prestan gran atención a la situación y a los desafíos del Servicio exterior de nuestro país, máxime cuando pueden afectar al conjunto de nuestra sociedad. Esto se ha puesto en evidencia en relación con la aplicación de la ‘ley de nietos’ y de la Instrucción que la complementa respecto a la adquisición de la nacionalidad, con el voto en el exterior o con las gestiones de legalización de determinados documentos necesarios para las solicitudes de regularización de personas inmigrantes, por indicar solo algunos ejemplos», explicaba la asociación.
El objetivo era ofrecer una oportunidad para que los diputados dispongan de la exposición técnica de los problemas y de su análisis, así como para conocer las demandas de los representantes de usuarios del Servicio Exterior .
El programa contemplaba la participación de representantes del mundo universitario (CRUE), el tejido empresarial exportador (Club de Exportadores e Inversores, FEEX) y las centrales sindicales con mayor presencia en la función pública (CSIF, CC.OO., Fedesa). Todo un plantel de actores institucionales convocado para identificar reformas y recursos de urgencia para el Servicio Exterior que, por la cancelación de la Mesa de la Diputación Permanente del Congreso de los Diputados, no podrán alzar su voz en la Cámara.