Los pactos de la derecha. Jose Manuel Adan

Las últimas encuestas exponen una imagen pavorosa de nuestra sociedad, el insensato e irresponsable presidente que se apega al poder todavía obtiene el respaldo de unos 11 millones de ciudadanos que le votan.
¿Cómo es posible con la corrupción que desde los bajos fondos ha salido a flote y su hedor ya hace tiempo que es es insoportable. Con el descubrimiento de una trama como organización criminal en contra del sistema judicial para entorpecer la imputación y llegada a juicio de su familia, con la puesta en relieve del más cercano asesor , el tal Zapatero, blindándose económicamente blandiendo la bandera de la respetabilidad mientras se aprovechaba de las dádivas del madurismo y cual trampantojo, iba de lazarillo por la vida, y con la equiparación de la organización del PSOE a una banda criminal, todo ello sustentado en autos de jueces de diferentes juzgados e incluso del Supremo y la Audiencia Nacional ?

Ya está casi todo al descubierto y aun así hay todavía una pléyade de fanáticos sanchistas que consideran que la corrupción, el robo, el asalto a la Justicia, la rotura de la independencia de los tribunales, es algo sin importancia porque lo verdaderamente importante es que la derecha no llegue al poder. Esto es un fracaso de nuestra infantil democracia.
Unos dicen que el mantenimiento del suelo del PSOE obedece a que el escoramiento de ese partido hacia la izquierda más radical ha producido el trasvase de votos al partido socialista de sus socios de los otros partidos del frente popular que se han quedad sin ideas. Otros, que la cantidad de cargos en todas las administraciones públicas siguen votando esta organización, que algunos apelan criminal, porque es su sustento de vida, así es que podridos pero cobrando un salario, antes que muertos políticamente, y otros consideran que es la política de inmigración masiva cuyos inmigrantes dan las gracias a su trujimán salvador. El socialismo español ha sido hábil al presentarse como el representante natural de la modernidad, la democracia, Europa, los derechos, el progreso y la decencia asociando a la derecha al franquismo, al atraso, a lo reaccionario, al autoritarismo, al machismo, al clericalismo, por lo que debe ser condenada eternamente, no existe salvación. La maquinaria cultural y mediática ha sido un factor clave. El socialismo está “en el lado correcto de la historia” , la que defiende los derechos, protege a las minorías, combate el fascismo, encarna la convivencia, es moderno, tolerante y progresista y sus militantes aunque voten a un partido que hiede a corrupción, su identidad moralmente superior les exonera de los costes de su elección. Ahí radica la anomalía española: en que buena parte del electorado ha sido programado para confundir democracia con supremacía moral,todo ello otorga alvotante socialista de honorabilidad moral. Está siempre en el lado correcto de la historia.

Pero como ya el hedor presagia la caída del insensato irresponsable y traidor presidente del Gobierno, algunos socios del partido se atreven a levantar el dedo por encima de la frente, es el caso del manchego García Page , que ha manifestado, en un acto de suprema bravura que” cuando se vaya Sánchez, al PSOE le irá mejor” y cuando caiga el sanchismo dirá que él era el Conde de Montecristo, en versión manchega, o Lancelot de Cervera del LLano. Una pena.
Este presidente insensato, ahora se amiga con el Papa americano y cuando se vaya, con el criador de renos de Laponia. El caso es estar siempre en el “candelero”. Y le va a servir sin duda el prolongar sus estancias veraniegas a costa de los españoles, quieran o no quieran a este trujimán, hasta pasadas las vacaciones de 2027 en todos los palacios de Patrimonio Nacional que se precie. ¡Qué pasa!

Mientras la pepera leal oposición se dedica a acariciar las barbas del PNV y de Junts, para ver si a costa de tanto halago sucumben a sus deseos, tener los 176 votos para aprobar una moción de censura que permita no tener un nuevo presidente del gobierno que pueda enderezar lo maltrecho, sino nombrar a un presidente que inmediatamente se comprometa a convocar elecciones generales. Pero ¿cuál sería el precio que tendría que pagar el PP a los separatistas vascos y catalanes por el apoyo a la moción de censura?. Posiblemente que no modificara la Ley Electoral, además de otras dádivas. Y eso, en mi opinión es el meollo del asunto.
La mismas encuestas, antes enunciadas, aluden que el PP baja medio punto desde marzo, del 31,7 % al 31,2 %, pero sube en torno a tres diputados, favorecido por la Ley Electoral, y se coloca en una estimación de entre 134 y 136 escaños, en otras encuestas el PP crece en 7 diputados y ganaría las elecciones con 147 escaños (y el 33,9 % del voto), 10 más de los que tiene hoy en el Congreso. En el más favorable de los casos tampoco obtendría la mayoría absoluta y le faltarían unos 19 escaños.

Por su parte VOX recupera tras las elecciones andaluza, el terreno que había perdido los meses previos y obtendría 67-69 escaños en unas encuestas y en otras , ganaría un escaño respecto al anterior sondeo del mes de abril, hasta los 60 (17,4 % del voto), por lo que casi duplicaría el resultado que obtuvo en las anteriores elecciones generales, cuando sacó 33 diputados (12,4 %). Por lo que la suma d PP y VOX daría una mayoría absoluta muy holgada (200-208 escaños). Con estos datos, si hoy se celebraran las elecciones generales, los tres partidos de la oposición (PP, Vox y UPN) sumarían una amplísima mayoría absoluta. El PP para poder gobernar necesita el apoyo de VOX, sin embargo se empeña en lamer las barbas a los separatistas vascos y catalanes. En la actualidad el tal Feijóo ronronea con la moción de censura, invita a «ser coherentes» y «buscar una solución en poco tiempo». «Parece ser, quiero ser optimista, que hay algún
movimiento por ahí», «Desde Vox al PNV, pasando por Junts, UPN y CC, 184 diputados pedimos elecciones inmediatas», añadía. como si cualquier pacto con los separatistas fuera gratis.

La contestación de Junts no se ha hecho esperar, enseguida el tal Turull su secretario general , ha humillado al líder del PP retándole a ir a Waterloo a negociar con el expresidente y líder de su partido, Carles Puigdemont, «El señor Feijóo, si tiene una propuesta seria de una moción de censura instrumental y tiene una oferta juntos, pues que no lo haga por los medios de comunicación y que, por tanto, nos la explique”. Y es que el PP no escarmienta y no tiene una respuesta creíble a las diferentes ideicas que se le ocurren. Después de esta humillación, porque de eso se trata, ya que el amigo Feijóo tiene un gran aparato nasal pero poco olfato, yo le diría desde aquí, es decir desde Madrid que le responda que si logra ser el próximo presidente del gobierno, va a cambiar la Ley Electoral para que ni Junts, ni el PNV, ni Batasuna ni ERC aparezcan por el Congreso y esta es la línea roja que VOX tiene que establecer en todos los pactos con el PP porque los partidos separatistas son el cáncer que corroe la frágil democracia española y hay que expulsarlos del hemiciclo nacional y para eso basta la modificación de la Ley Electoral que no permita que partidos con 5 ó 7 diputados puedan dirigir la política nacional y mucho menos si estos se dedican a destruir la unidad de la nación.

Pero mucho me temo que el tal Feijóo no está para esos trotes, él está para la vida muelle, sin mayores problemas, que los trenes circulen y lleguen a su hora, que los aeropuertos estén limpios, que no exista paro, bueno solo el 4 %, que los inmigrantes se porten debidamente y en Julio a Santiago a abrazar al santo patrón. Pero no para luchar contra el frente popular que se le viene encima. Ama el baile de salón, pero esto es lo que surge del rap duro. No es música.
El PP no ha tenido más remedio que pactar después de celebrar las elecciones autonómicas en Extremadura, Castilla y León, Aragón y previsiblemente Andalucía donde reina el experto en protocolo, el tal Bonilla, con VOX, por lo que si las encuestas siguen el camino hasta ahora marcado, en las elecciones generales tendrá que pactar la presidencia del gobierno con VOX, no con el PNV ni con Junts ni con Erc. La política estratégica del PP tiende a señalar que no quiere nada con Vox, no les gusta tener que bajarse al barro a pactar con un partido que se ha escindido de sus filas, porque eso lo considera una humillación, el reflejo de que algo mal han hecho, de ahí su distanciamiento permanente.
Pero Carpe Diem, los problemas hay que comprenderlos para poder solucionarlos como viene en cada momento. Algunos se conforman con que Feijóo no sea un sinvergüenza y no le exigen qué va a hacer con el gasto público, con la política fiscal, con la Justicia, con los organismos de control, qué piensa para abordar en serio el tema de la corrupción y tantas otras cosas. Y la efigie sigue sin contestar.

Váyase buen hombre, disfrute de sus hazañas en Galicia, allí hay buen vino, percebes, nécoras, cigalas. En Madrid todo es más caro. Allí tiene un apoyo absoluto, aquí todos miran para otro lado. Si a estas alturas no se ha dado cuenta de que no debe acercarse a los separatistas, usted no tiene remedio, señor Feijóo. O al menos vea alguna película del Cid Campeador, a ver si carga la batería.
Entérese de una vez, usted tendrá que pactar con VOX, así es que vaya preparando su estrategia , defiéndase si puede, de los que le humillan por ese pacto, y sobre todo mire alto, no se avergüence, bastante vergüenza tenemos con el socialismo y sus socios terroristas, y separatistas, ¿o es que no se da cuenta? Y como base de todo pacto, consiga la modificación de la Ley Electoral para que ningún separatista, terrorista, o comunista asiente sus posaderas en el Congreso de los Diputados y se olvide de los pinganillos, y si en sus comunidades autónomas los quieren llevar en andas, sobre hombros, o bajo palio, que lo disfruten.

Mientras el Papa que llama a los políticos a cuidar la convivencia social, se olvida del Valle de los Caídos.

 

José Manuel Adán
Economista e Inspector de Finanzas del Estado

 

 

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