Marruecos, enemigo de España

 

Los marroquíes figuran entre las nacionalidades que, en términos relativos, más delinquen, menos aportan y más se benefician de las ayudas sociales.

Marruecos no es un socio difícil, un vecino incómodo o un competidor agresivo. Es un Estado hostil que utiliza la inmigración, el chantaje territorial y la presión diplomática contra España, mientras nuestros gobiernos financian su estabilidad, protegen a los menores que abandona y adaptan nuestra política exterior a los deseos de Mohamed VI.

La hostilidad no se mide por las bonitas sonrisas en las cumbres bilaterales, sino por los hechos. Y estos demuestran que el país magrebí actúa como un matón de patio de colegio porque ha descubierto que comportarse así no tiene coste alguno. Amenaza, obtiene; presiona, cobra; traiciona, somete.

La realidad que España paga

Si analizamos a la población marroquí que vive en nuestro país, los datos objetivos y oficiales demuestran que tenemos un grave problema. En España viven 968.999 ciudadanos marroquíes, lo que supone aproximadamente el 2% de la población y el 14% de todos los extranjeros.

No obstante, en julio de 2024 había 5.471 presos marroquíes: el 29,5% de los reclusos extranjeros y el 9,3% de toda la población penitenciaria. Es decir, su peso entre los presos quintuplicaba su peso demográfico.

Para más inri, un informe del Ministerio del Interior sobre delitos contra la libertad sexual contabilizó en 2024 a 1.100 marroquíes detenidos o investigados, el 7,65% del total y el 19,5% de los extranjeros investigados. Lo que implica que estén casi cuatro veces sobrerrepresentados en los delitos sexuales.

Si analizamos lo que aportan en contraposición a lo que reciben, la situación es para echarse las manos a la cabeza. Según datos del INSS, es una de las nacionalidades con menor porcentaje de cotizantes –apenas el 36%–, mientras que suponen el 49,65% de los extranjeros que cobran el Ingreso Mínimo Vital.

En definitiva, figuran entre las nacionalidades que, en términos relativos, más delinquen, menos aportan y más se benefician de las ayudas sociales.

Millones para el Mundial, menores para España

Marruecos ha decidido destinar cerca de 20.000 millones de euros para organizar el Mundial en 2030, dinero que está usando para, en la infinita deslealtad que le caracteriza, intentar robarle a España la final.