Santidad, deje el Valle tranquilo.
El valle de los Caídos se encuentra dentro del valle de Cuelgamuros, valle de montaña situado en la vertiente sureste de la sierra de Guadarrama, en el macizo central. Franco creyó que era el lugar idóneo para albergar un monumento en el que tuviesen cabida los restos de los caídos por los dos bandos de la guerra civil, originada por el PSOE en 1934 y acaecida entre 1936 y 1939. Allí en el risco de la Nava se asienta la cruz más alta de toda la cristiandad con una altura de 152, 4 metros, y en su base, una Basílica grandiosa y otros monumentos adyacentes. En ésta época de odio originada por el sanchismo, capaz de sacar a Franco de su tumba y con la idea expresa de que no se hable de la corrupción socialista en la que están involucradas su familia, ministros de su gobierno, el fiscal general del Estado y parte del Tribunal Constitucional, se le ocurre que este fabuloso monumento hay que “resignificarlo”, lo que unos entienden que hay que derribar la Cruz y otros que hay que poder jugar al billar en el interior de la Basílica. Y solo por haber sido tamaño monumento ideado por Franco. Si se le hubiera ocurrido a Negrín, ese que saqueó el Banco de España para entregarlo a los rusos, o a Prieto, el que se apoderó del tesoro español del barco Vita, o a Largo Caballero, el Lenin español e ideólogo del levantamiento del 34, el Valle de los Caídos estaría forrado de terciopelo, pero no, la idea surgió de Franco, por lo que hay que “resignificarlo”.
La resignificación está considerada como un proceso de cambio de significado que se lleva a cabo mediante la interpretación de las experiencias vividas por una persona. Esta herramienta terapéutica se basa en la creencia de que los individuos poseen la capacidad de transformar el significado de sus experiencias para mejorar su salud mental y emocional. Desde el punto de vista psicológico, la resignificación es una técnica que se utiliza en distintas terapias psicológicas para cambiar la interpretación que se hace de un determinado evento. Mediante ella, la persona puede cambiar su manera de pensar sobre algo que le ocurrió en el pasado, con el fin de mejorar la forma en que se siente en el presente. Es decir con la resignificación se trataría de cambiar algo ocurrido en el pasado pero con la idea de lo ocurrido se pueda mejorar en el presente. Y me pregunto yo, que hay más excelso que después de una guerra civil, los caídos por ambos lados reposen juntos. ¿Que resignificación sería capaz de mejorar ese hecho?
El gobierno del amoral Sánchez, está en contra de dejar a los caídos en paz, ello con la complicidad de la administración de Iglesia Católica representada en España por su Conferencia Episcopal, que reúne a todos los obispos. No sé si tendrá algo que ver la anulación de la casilla de la Iglesia en el IRPF, ese es el temor y un contrato-convenio entre el indigno gobierno de España y esa Conferencia está en el meollo del asunto. Cualquier cosa que se haga será en detrimento de ese lugar de culto, su Basílica y como tal perteneciente a la Iglesia Católica, su cementerio, donde descansan nuestros ancestros que lucharon para que no haya más guerras civiles y por ello no pueden ni deben ser resignificados.
Desde el punto de vista administrativo, el Valle de los Caídos, para parar la tamaña atrocidad de la resignificación debe ser clasificado como Bien de Interés Cultural de la Comunidad de Madrid, lo que impediría apartar las manos sanchistas del monumento. Pero la amiga Ayuso, tan solícita y rápida de pensamiento, esta vez, sin saber cómo ni porqué, está adormilada, lo que ayuda a la perversa resignificación. Y es que el Valle de los Caídos pertenece a la Fundación de la Santa Cruz del Valle de los Caídos de acuerdo con los documentos oficiales publicados por el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática y según el Decreto –Ley publicado en 1957 en el que se establecía la Fundación citada y se promulgaban las bases jurídicas y patrimoniales del monumento y decía que será “la nueva Fundación , la que ejercerá la titularidad del monumento, bajo el Alto Patronato de Franco, se asegurará del cumplimiento de los fines religiosos y sociales establecidos en el decreto, y pondrá en marcha el convenio con los benedictinos”. Fallecido Franco, el ‘Alto Patronato’ de la Fundación recayó en el nuevo Jefe del Estado, el rey Juan Carlos I quien, a su vez, delegó en Patrimonio Nacional, “el organismo público español dedicado al cuidado y mantenimiento de los bienes históricamente vinculados a la Corona de España”, según su propia definición. Y como Patrimonio Nacional depende en la actualidad del Ministerio de la Presidencia, existen dos patronos en la Fundación, la comunidad benedictina y Patrimonio Nacional. El Gobierno, por tanto, no es el legítimo propietario del conjunto monumental, sino la Fundación, que componen Patrimonio Nacional y la abadía de la Santa Cruz. Para tomar cualquier decisión que incumba al Valle de los Caídos, ésta debería proceder de los acuerdos que tomen ambas partes, puesto que ellas son los dos patronos que conforman la Fundación. La Asociación para la Defensa del Valle de los Caídos demandó a la Comunidad de Madrid para que declarase BIC al Valle, al no conseguirlo actuó ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) que obliga en una sentencia a la Comunidad de Madrid a «razonar» porque no quiere declarar Bien de Interés Cultural (BIC) el Valle de los Caídos. El órgano de justicia considera que los particulares que lo solicitan tienen derecho a obtener “una respuesta expresa y razonada” sobre la procedencia o no de la incoación del expediente. En la resolución, los magistrados estiman parcialmente el recurso interpuesto por la Asociación para la Defensa del Valle de los Caídos que aportó un informe de apoyo respecto el monumento madrileño y que demostrase la importancia de este.
La resignificación, tal como ha sido considerada es más apta para las personas, ya que la persona puede cambiar la forma de pensar sobre algo que le ocurrió en el pasado con el fin de mejorar la forma en que se siente en el presente. Si la resignificación la aplicamos a alguno de los miembros del gobierno actual o a sus antecesores, sería tremendamente difícil que pudieran mejorar algo de lo que hicieron anteriormente. Por ejemplo, la antigua cajera devenida en ministro y posteriormente eurodiputada del Parlamento Europeo, difícilmente puede resignificar su pasado teniendo en cuenta que pasar de cajera a eurodiputada no hay resignificacion que lo mejore. Lo mismo sucede con su marido desde un piso vallecano a un chalet en Galapagar y siendo vicepresidente del gobierno sanchista, también es difícil una resignificación superior. No digamos los separatistas, como el tal Rufián que ha resignificado su expediente de ser uno de la nación de Santa Coloma a un gerifalte madrileño, nada menos que de la banda del tal Oriol. El huido en el maletero, quizás puede resignificarse algo, en vez de huir en un maletero, podría haberlo hecho en un Falcon puesto a su servicio por el dueño del hangar, el tal Sánchez. O bien los etarras de Bildu, que podían haberse arrepentido de los cerca de mil muertos y haberlo rebajado a 999, hubiera sido un alivio para una familia, pero algo es algo. Si nos adentramos en la familia casi real, es decir la monclovita, la mujer del llorado durante cinco días podía haber estudiado alguna carrera, por ejemplo arquitectura y al menos durante su estancia en la Moncloa, podía haberse dedicado a las reformas de la casa como cualquier mujer de presidente. Pero no, solo quiso llevar las cuentas de las saunas, porque ella es muy limpia. Y qué decir de su adorado esposo, que este sí que estudió, claro, que sin escuchar ya que solo pensaba en como amasar dinero una vez que estuviese al mando del partido más corrupto de la Historia de España, por esto tampoco se resignificó, para qué, si lo ha obtenido todo mintiendo, dejándose chantajear y siendo siervo de Maduro, Mohammed y los chinos. Los que seguro que están arrepentidos por no resignificarse seguro que son el hermano flautista, el valenciano erotizado, el fiscal soplador y la señorita de Sumar.
Vivir en San Petersburgo, cerca del Hermitage, debe ser una maravilla, claro que hay que estudiar y mucho para ser considerado un mediocre director de orquesta. Si encima no estudias no puedes resignificarte creyéndote un Baremboin y después venirte a un trono a la Diputación Badajoz, no hombre para eso te quedas en Orcasitas. Por eso te han descubierto enseguida y no te ha dado tiempo a resignificarte. Pero que me dicen del tal Ábalos y su corte de los milagros, pagada por todos los habitantes de nuestra querida España. ¿Se puede ser más corrupto? Y es que desde que el mérito y la capacidad la sociedad lo ha tirado por los suelos aparecen estos aprendices de brujo que solo piensan en llevarse el dinero que emana de los presupuestos como sea. Y las señoritas cobrando sin trabajar, claro que a ellas no existe resignificación posible. El último espécimen de la muestra resignificativa nos aparece en el Fiscalía General del Estado donde mora el tal García Ortíz, que siendo condenado aún no se ha ido y allí está junto a la Peramato del mismo club de fiscales impropios por no defender la ley, que dice que él no es un soplón, claro que se dedicó, para resignificarse, a destruir todas las pruebas que le inculpaban en sus teléfonos móviles, por lo que el Juez tuvo que recurrir a los dueños de las empresas tecnológicas que guardan los datos incluidos en los teléfonos del tal Ortiz. El Supremo, lo ha puesto en su sitio, no me digan que no es una buena resignficación. Y que me dicen de la viajera la señorita de Sumar, la que se gasta todo su SMI en ropa, eso sí que es un ejemplo de lo que es llegar la límite de la resignificación, nunca tan poco llegó tan lejos, ya no es necesaria mayor resignificación porque ya llegó al sumun, de la ignorancia, de la torpeza, de decirle a Sánchez que no pero luego es que si, no se vaya a quedar sin su bendito ministerio, y sin sus eternos viajes pagados por el proletariado.
Sin embargo existe otro tipo de resignificación mucho más importante que de haberla realizado nos hubiera traído una época de democracia, independencia judicial y libertad. En este caso no consistiría en un simple cambio de nombre sino de una reforma estructural, sería la resignificación de la Constitución. Mediante ella deberíamos suprimir el derecho a la autonomía de las nacionalidades expresada en el artículo 2 de la CE. Evitaríamos la confusión a la que nos quieren llevar los separatistas vascos y catalanes mediante chantaje al pedir el reconocimiento del País Vasco y Cataluña como naciones. Deberíamos eliminar la Disposición Adicional Primera mediante la que la CE ampara los derechos históricos de los territorios forales, lo que va en contra del principio de igualdad. Implantar el español como única lengua oficial de la Administración Pública y de la Enseñanza. Resignificar las competencias del Estado sin posibilidad alguna de transferencia o delegación a las Comunidades Autónomas. Prohibición de apertura de delegaciones en el exterior de las CC.AA. Inclusión del Tribunal Constitucional como una Sala más del Tribunal Supremo. Resignificación de las CC.AA para impedir la duplicación de organismos públicos ya existente a nivel nacional. Elaboración de una Ley Electoral que impida que las pequeñas formaciones políticas puedan dirigir la política nacional y que los diputados puedan ser elegidos por los ciudadanos, no por los partidos políticos. Resignificar la CE para que un Presidente que no cumpla la Ley o mienta, pueda ser cesado y nunca más pueda presentarse a un cargo político. Resignificar para que la corrupción surgida en un partido le impida presentarse de nuevo a las elecciones generales. Resignificar la Justicia de modo que la ley sea cumplida y en caso contrario el incumplidor sea llevado sin demora a prisión. Resignificar la protección de la propiedad privada para que en 24 horas pueda ser desalojado el intruso “okupador” o el que haya dejado de abonar el oportuno alquiler, siendo los poderes públicos los que tienen que responsabilizarse de los ciudadanos que, por las anteriores circunstancias se encuentran sin el debido techo.
El necesario proyecto unificador de los ciudadanos de bien, debe tener en cuenta premisas como las anteriormente citadas si se quiere derribar al Frente Popular que hoy se asienta en la Moncloa y que es un proyecto totalitario que no desea dejar el poder. La Constitución declinó tras el terrible atentado del 11 de Marzo de 2004, probablemente realizado en respuesta a la invasión del islote de Perejil y desde 2018, otro Frente Popular ha devenido potente usurpador del poder corrompiendo empresas, familiares del presidente, ministros y hasta el Fiscal General del Estado. Es necesaria una re significación moral y ética de la clase política. Algunos dicen que “España no ha muerto, pero agoniza”. La gran re significación es evitar la rotura de España.
Su Santidad el Papa Leon XIV visitará España durante siete días, del 6al 12 de Junio, Eminencia, visite el Valle de los Caídos y no permita que el sátrapa que nos desgobierna lo “resignifique” y lo transforme en un centro comercial con iglesia incluida. Santidad, póngase a ello. No solo venga como turista, sino a solucionar un problema grave para los católicos, que el Valle de los Caídos no se convierta en un casino, y su Basílica siga siendo perpetuamente , lugar de culto, confío en que Su Santidad corrija los desmanes de la Conferencia Episcopal Española, para que un católico recalcitrante como yo, puede confiar en la inteligencia de la Iglesia Católica, y por ende, pueda seguir rezando en la Basílica del Valle de los Caídos, sin tener que oír que al lado hay un centro “cultural”. Santidad, rechace cualquier “resignificación” del Valle de los Caídos y recuerde lo dicho por su antecesor el cardenal Ratzinger, Papa Benedicto XVI, “La Iglesia Católica se equivoca cuando quiere agradar a los que no la quieren”
José Manuel Adán 18 de Mayo de 2026
Economista e Inspector de Finanzas del Estado
