Cabalgando sobre la alta tensión. Jose Manuel Adan

El cable energizado representa un grave riesgo para campesinos, trabajadores agrícolas y habitantes que transitan por esta zona rural de Consacá, Nariño. | Foto: Suministradas

 

 José Manuel Adán
Economista e Inspector de Finanzas del Estado

 

Sánchez en su locura, se ha puesto el traje de revolucionario y ha decidido antes de que se le pueda echar a patadas del poder quemar el país mediante un frente anárquico representado por los comunistas, etarras y separatistas vascos y catalanes, resucitando los peores años previos a nuestra Guerra Civil. A la espera de las últimas migajas ha propulsado mediante un incidente menor, el desahucio de una anciana que llevaba aprovechándose de una ley franquista más de veinte años, el desahucio legal, posteriormente enmendado por la cobardía del alcalde de Madrid, pero que ha servido para organizar un aquelarre en la Puerta del Sol de Madrid, además de aumentar la conflictividad en Ceuta, a la que manda al rey y él como cobarde nato que es, se queda dando brillo a los picaportes de Moncloa. Sánchez cree que la única manera de obtener más votos es mediante el enfrentamiento, incluso los etarras de Bildu se enfrentarán a quien obstruya la subida de Sánchez porque lo necesita para sacar a los treinta etarras asesinos que todavía penan en las cárceles, después ya se verá, al tal Sánchez lo mandarán a galeras, pero mientras le hace falta ayuda para aumentar la tensión.

En Ceuta, en vez de enfrentarse al problema y expulsar a los invasores, decide multiplicar los sitios de acampada con lo que multiplica los lugares de enfrentamiento con los habitantes ceutíes. Ello en detrimento de la violación de la frontera, de seguridad de la ciudad, y a favor de la mayor insalubridad, falta de higiene y en contra de las protestas continuadas de los españoles. Mientras ya se han detectado militares moros organizando el orden invasor, y al rey marroquí, introduciéndose inexplicablemente en la campaña electoral del país invadido, ordenando a sus súbditos residentes en nuestra España, que voten a Sánchez, que sabe que es tan corrupto como él. Ahora se ha sabido que buques de guerra marroquíes penetraron en aguas españolas ceutíes al tiempo de la invasión moruna los días 30 y 31 de julio, el 9 de septiembre e incluso posteriormente a la visita del Rey, ¿Dónde estaba la Armada, después de tanto desfile?, espero que al acecho vigilando, hablando de trienios. “Es necesario que haya tensión”, dijo el joyero Zapatero antes de terminar su legislatura. Esa tensión provoca manifestaciones innecesarias, huelgas prefabricadas, y desórdenes callejeros inútiles que finalmente pagan los vecinos de los lugares de algarada. En su locura hay que temer lo que dará a Marruecos a cambio de la acogida de sus súbditos. A cuánto el invasor.

No hay duda que el problema de la vivienda es uno de los grandes problemas de nuestra sociedad. El gobierno presidido por el dueño del partido socialista tiene en su haber en los ocho años de desgobierno la construcción del menor número de viviendas desde este periodo democrático. Nunca se ha preocupado de construir viviendas, a pesar de las grandes alocuciones que los asesores de la Moncloa le ponían en un papel y él recitaba cual papagayo. Y ahora, con su cinismo a prueba de acero, se pone al frente de su mafia cloaquera para acusar a la oposición, entre otros, del problema de la vivienda, y ante la no aprobación de los decretos en el Congreso, en la tribuna acusó amenazando a la oposición: “La historia les juzgará antes de lo creen y con más contundencia de lo que imaginan”.

El cruce de líneas rojas viene de lejos, desde que engañó a su partido con las urnas y fue despedido, pero volvió con más artimañas y más tensión, mintiendo ante cada paso que daba, que él lo achacaba simplemente a un cambio de opinión, así compró la ley de Amnistía por siete votos originando la mayor traición a la Constitución permitiendo que los golpistas escribieran la ley con la ayuda del infame Pumpido, lo que ha abierto una brecha muy difícil de cerrar; después llegó el frenesí al ver imputada a su mujer, a su hermano, al principal ministro de su cuerda y a su secretario general, y por si fuera poco al fiscal general. Había que revolverse contra los jueces “prevaricadores”, la mafia si estaba dormida había que despertarla, y la mafia comenzó a actuar, tensionando de nuevo el espacio político y amenazando de asesinato a una juez. Ya ha despertado el tal Sánchez a su ala izquierda, la tal Manuela Bergerot, portavoz de Más Madrid amenazaba a la Presidente Ayuso: “En las calles de Madrid no va a haber paz”. La rebelión de los acampados en la puerta del Sol Madrileña ya se extiende por otras capitales importantes. La rebelión estudiantil en Madrid, acaba de empezar, esperemos que no imite a la francesa. El socialismo es barbarie, ya lo vimos en la etapa de la II República entre 1933 y 1936.

La línea de tensión con el resto de los dirigentes europeos por las cuestiones de la regularización masiva está llevando a prescindir de Sánchez. La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, encabezó el pasado 18 de septiembre junto con la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, y el primer ministro neerlandés, Rob Jetten, una reunión previa al Consejo Europeo sobre inmigración y en el que también se abordó el problema ceutí, al que no fue invitado Sánchez y en el que sí participaron casi una veintena de países. En dicho encuentro se apostó por contar con mecanismos que le permitan suspender los procedimientos de derecho de asilo en situaciones de crisis como la vivida en julio en Ceuta. La primera ministra danesa, la socialista Mette Frederiksen, dejó ver públicamente sus discrepancias con España. «He pedido a la Comisión que examine si un país hace, por así decirlo, casi lo contrario de lo que hacemos los demás, si alguien entra ilegalmente en un país y de repente obtiene permiso para permanecer allí legalmente, esto contradice la política de inmigración que hoy cuenta con una amplia mayoría en Europa”. Por su parte el primer ministro checo, Andrej Babis, cargó a su llegada contra el modelo de acogida de varios países europeos, entre ellos España, “Vemos lo que está ocurriendo en España. Algunos políticos son capaces de sustituir a la población simplemente para mantenerse en sus cargos y seguir en el Gobierno. Eso no tiene nada que ver con nosotros” al tiempo que avisó de que República Checa podría verse obligada a reforzar sus fronteras para impedir la llegada de inmigrantes procedentes de otros Estados de Europa occidental.

Pedro Sánchez no se ocupa del problema de la invasión de España y a pesar de las normas de la UE que le respaldan completamente incluso para la devolución inmediata de los invasores, hace caso omiso de la normativa, tensionando a la sociedad civil española y en particular a la ceutí y al resto de líderes europeos que ven siempre en este personaje un verdadero obstáculo en la marcha de la UE.

España viene ciscándose en las normas comunitarias y sabido es que en cualquier país de la UE, solo se puede entrar por los pasos fronterizos autorizados, todo lo demás es ilegal y exige que todo paso ilícito tenga una sanción eficaz proporcionada y disuasoria. A las islas Canarias y a las costas mediterráneas llegan incesantemente inmigrantes ilegales y España se queda de brazos cruzados. No podemos dejar entrar ni permanecer a nacionales ajenos a la UE si no reúnen las condiciones establecidas en el Reglamento 2016/399 (Código de fronteras Schengen y texto consolidado). Llevamos años sin aplicar las normas obligatorias de denegación de entrada para los irregulares con más de millón y medio de infracciones y sin aplicar la consiguiente expulsión prevista en la Directiva de retorno de 2008, lo que convierte a España en el mayor infractor del derecho de la UE. El citado código también prevé adoptar medidas necesarias para preservar la seguridad, la ley y el orden en caso de afluencia masiva y violenta a los estados miembros pudiendo y debiendo cerrar el paso fronterizo. Sin embargo, “no actuar y abrir las puertas” fue la única orden recibida por los 6 policías de frontera de Ceuta lo que provocó el pasado 30 de julio momentos de tensión entre los agentes de la Guardia Civil y la Policía Nacional en Ceuta, que se vieron completamente desbordados para afrontar la avalancha de más de 95.000 invasores por lo que ni se cerró la valla terrestre ni se ocupó militarmente el espacio adyacente.

Quien no tiene derecho a entrar debe ser devuelto de acuerdo también con la jurisprudencia del TEDH (sentencia 13.02.2020): “Las devoluciones en caliente son legales cuando los extranjeros optan por una entrada colectiva”, sin distinguir si las fronteras son terrestres o marítimas. Y en contra de la ilógica y absurda ley española que señala que sin señalización de contención nada se viola, lo que permite la entrada y falta de sanción si se entra a nado y no existe frontera física, frente a la buena técnica normativa de la UE y el TEDH. Tampoco la normativa europea con primacía sobre la ley española, que permite la retención (secuestro), permite quedarse con los menores no acompañados ni con los que entran con sus familias de forma irregular. El interés es conservar la vida familiar. Y finalmente, es necesario exigir responsabilidades del Estado marroquí y la obligación de reparar ya que su acción origina una responsabilidad internacional incurriendo en un ilícito internacional al haber pruebas contundentes de que sus militares y policías dirigieron la invasión del territorio español. Sánchez en su lugar no ha hecho nada sobre ese particular, al contrario ha alabado la cooperación marroquí en la invasión.

Sánchez goza de un gran poder, ese poder ha logrado que la mayoría de los vocales del CGPJ se hayan opuesto a un comunicado de esa institución en el que se apoyaba a una juez, la juez Biedma, que había sido amenazada de muerte ordenada, según los autores, por las cloacas del partido en el poder. Algo realmente incomprensible y que tensiona la independencia del poder judicial.

El PSOE se ha convertido en un partido secesionista y traidor a España y al pacto de la Transición del 78, partidario de convertir “nacionalidades” en “realidades nacionales”, primero, y en “naciones” después, para articular un Estado plurinacional, todo ello logrado por tipo sin ideas, sin principios, sin proyecto, sin convicciones, sin moral, sin escrúpulos, sin cerebro, pero tremendamente dañino y loco por el poder. Si logra de nuevo la presidencia del gobierno someterá a la ciudadanía a una tensión institucional difícilmente soportable y si pierde las elecciones a una tensión física, con huelgas y algaradas anárquicas es la cobardía propia del personaje.

Sin embargo la sociedad no acaba de tensionarse, los ciudadanos están pasivos, como si no se explica que, con las pruebas existentes hasta ahora, si desde el poder se ha ordenado asesinar a una juez, la oposición no haya montado tiendas de campaña frente a la Moncloa hasta que este indigno entre los indignos deje el poder, o haya corrido a los tribunales y urgido su cese inmediato si inmediatamente no da una explicación verosímil de su inocencia, o a qué espera para poner en marcha en el Congreso el procedimiento por traición previsto en el artículo 102 de la Constitución.