Antecedentes de la instalacion de la fabrica de coches chinos:
Spain set to approve Chinese car plant despite alleged security concerns | Reuters
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Editado en el Diario La Región de Orense por Rafael Dávila.
El Ferrol estratégico y el cuento chino
Si ustedes leyeron las portadas de los grandes medios el pasado lunes 10 de agosto se sorprenderían con el titular de cabecera: “Una fábrica china en Galicia pone en alerta a Defensa y al CNI”. Ese era uno de los más destacados y alarmistas para seguir con algo de más de claridad: “La firma de coches eléctricos MG proyecta una factoría cerca de la base naval de Ferrol, la principal del norte de España. Preocupa el riesgo de espionaje al arsenal militar y al astillero”.
Podría hacer retórica y escribirles un cuento chino, pero de inicio desmontaré el titular. Uno más a los que “sin querer queriendo” nos acostumbra este Gobierno muy dado a los flases informativos. De entrada hablo con mis compañeros de la Armada para que me den cuenta de ese “riesgo de espionaje al arsenal militar y al astillero”. La respuesta la puede dar cualquiera que esté ligeramente informado. El riesgo no es mayor que el de haber entregado Gibraltar al Reino Unido en un tratado que avergüenza sin saber lo que debajo de ese peñón esconden. Él riesgo es que sigamos sin saber lo que Marruecos sabe de los móviles de nuestro presidente del Gobierno y de la ministra de Defensa
El riesgo no es mayor que haber comprado para los ejércitos de España 4.500 vehículos chinos (Changan) por no haber encontrado nada mejor. ¿Quiénes han negociado? Ese es el riesgo.
El riesgo no es mayor que el que vivimos por la invasión de Ceuta sin previo aviso y que nadie de los que debiera conocer la información se haya enterado o no les hayan escuchado.
El riesgo es que se permita un golpe de Estado en Cataluña (octubre 2017) y “nadie” (tiene nombres y apellidos) no supiese ni dónde estaban las urnas.
El riesgo es que sigamos sin saber lo que Marruecos sabe de los móviles de nuestro presidente del Gobierno y de la ministra de Defensa.
El riesgo no es mayor que el del tren Yiwu-Madrid que cada 16 días conecta China con España después de recorrer 13.000 kms.
El riesgo no es mayor que el que surge de que el Gobierno haya hecho a Huawei la Five Eyes española posicionándose en contra de nuestros aliados.
Podemos seguir, pero es inútil porque nos llevaría a comprobar que, dicho militarmente, el “enemigo está dentro”. Incluso sentado donde se toman las decisiones que a todos los españoles nos afectan. No hay que irse muy lejos para ver convertida la labor de Estado en labor de fontaneros del Estado, espiando y espiándose por las cloacas de las instituciones más valoradas. Ese es el verdadero riesgo.
Les aseguro que no hay otro y los titulares responden exclusivamente a una lucha del Gobierno por acaparar el relato y apuntarse el tanto, es decir el tan necesario voto en este momento en el que ha quedado al descubierto su penosa gestión. Necesitan votos y ahora los buscan en el Ferrol. Le aconsejaría al presidente de la Xunta que no se achique ante la ministra de Defensa ni su CNI y que si la cosa se le pone fea que pida unos cuantos changang o recurra a Trump que se niega a que una empresa española de armas haga manitas con la tecnología americana. Ellos no se fían, pero creo que los chinos tampoco y no parece que tengan mucho interés en saber los “secretos españoles” que de nada les sirve. Los que ponen en riesgo su tecnología saben muy bien como protegerla. Nosotros no tenemos más secretos que los de cintura para abajo.
Riesgo, lo que se dice riesgo, estratégico, táctico y de Estado, está por el sur.
La estrategia, el interés estratégico no es una cosa militar, sino de Estado, o si lo prefieren de Nación. La estrategia es diplomacia que nos conduce a la economía, nos sitúa internacionalmente, y todo ello bajo el paño de un buen poder militar. Gusta o no guste así funciona el mundo. Cuando hablamos de inversiones en el plano internacional antes ha habido diplomacia, diálogo y desconfianza hasta llegar al punto final de una firma. Es un proceso largo y de intereses, cada cual el suyo, sin tratar de engañar ni dejarse hacerlo. Por ello y para el buen fin están otros silenciosos negociadores que deben saber cuál es su misión y aportar datos al proceso. En este caso esos “silenciosos negociadores” son los que el titular dice que están alarmados. ¿No creen que lo hacen tarde?
Galicia, España, está ante una buena inversión que debe aceptar y vigilar. A muchos. Dentro y fuera.
Los cuentos ya no son chinos, sino que aquí los tenemos dentro.
Rafael Dávila Álvarez
Publicado: 13 ago 2026
Fuente:
https://www.laregion.es/opinion/ferrol-estrategico-cuento-chino_1_20260812-4382350.html
