“¿Cómo es posible que los herederos de quienes apretaron el gatillo dicten las leyes de la nación que intentaron destruir?”, comenzó la portavoz de Vox, Paloma Gómez, encargada de defender la medida. “Esta pregunta tiene una respuesta”, continuó. “La ilegalización de EH Bildu. Traemos esto no por estrategia, sino por justicia”. Gómez dijo que Bildu no era una sigla más, sino “la presencia de los herederos del terror en los escaños […] Se acabó el perro se acabó la rabia”. Es entonces cuando la portavoz de Vox, sabedora del impacto mediático de la propuesta, se dirigió de lleno a la bancada popular. “Tienen la mayoría en esta Cámara”, dijo. “No miren el cálculo electoral, miren la firmeza. Decidan si están con la justicia o no. No es perseguir ideas. Se combate el terror”.
La incomodidad del PP fue evidente con este asunto. Tampoco era la primera vez que se ponía sobre la mesa. De hecho, hace dos años, fueron los populares los que aseguraron que, de llegar al poder, propondrían la disolución de aquellos partidos que promuevan la declaración de
independencia o un referéndum ilegal, en una clara alusión a los partidos independentistas, como ERC, Bildu o Junts.
“Nos encontramos con un asunto delicado”, dijo Severiano Cuesta, del PP. “La ilegalización de Bildu no se puede llevar a cabo con la legislación vigente. Lo dijo el Supremo. Hoy, esos criterios no se cumplen. Los españoles necesitan certezas, no un brindis al sol”. El senador del PP trató de contraponer los argumentos de Vox con la línea roja que ya impuso su líder, Alberto Núñez Feijóo, al partido: el PP puede pactar con todos los partidos, pero no con EH Bildu.
El senador Cuesta quiso defender también que, como la ilegalización de EH Bildu no se puede llevar a cabo, lo suyo es endurecer la pena para los terroristas. “¿Están en contra?”, preguntó en
voz alta, en una clara alusión a Vox. “Señores de Vox”, continuó por si había algún tipo de duda, “se lo pido, acepten nuestra propuesta. Aprobemos una moción que tenga viabilidad jurídica y no en un efímero titular que en nada beneficia a los españoles”.
El debate, eso sí, provocó la indignación de la izquierda y de los independentistas. “El partido más fuera de la Constitución son ustedes [en referencia a Vox]”, criticó el socialista Adolfo Lander, senador por Álava. “Parece que todo vale en esta Cámara”, arrancó en su turno de palabra Idurre Bideguren, de EH Bildu. “¿Por qué recurren una y otra vez a la ilegalización de Bildu? Porque no soportan que estén gobernando las fuerzas soberanistas. La realidad plurinacional existe, aunque cierren los ojos para no verla”
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